Archivo de September, 2004

EL MUSEO QUE FUE JUEVES Y VIERNES

No. No se trata de un borrador de Chesterton. Hablo del Museo de la Caricatura Severo Vaccaro, donde estuve hace un par de semanas, hablando con uno de unos de sus sabios consejeros, César Da Col. César es otro fanático de la historieta belga con él nos colgamos hablando de Franquin, de los musicales y películas de Tintin y otras cuestiones por el estilo.

Ah? tuve la suerte de ver el homenaje a Eduardo Ferro que están preparando: una decena de páginas de Langostino y otras de Bélido y de Chapaleo, que unos cuantos de sus colegas, algunos veteranos y otros no tanto van a redibujar repartióndose un cuadrito cada uno. En la página del Museo pueden ver esas páginas de Langostino fotocopiadas de la revista Patoruzito, y asombrarse de lo compleja y divertida que era la historieta “infantil” de aquel entonces…
De Ferro algunos también disfrutamos Chicle Bang serializado en las páginas finales de la revista Meteoro (donde también se serializaba Rahan) o su Yirélamo, en SuperHumor. Era un reportero televisivo que pasaba por todos lados con su c?mara voladora y su m?quina de repartir coima. Yirélamo también se encontraba con Langostino, aunque cuando el “navegante independiente” le ment?a que era el hijo de Langostino y que ?ste había muerto a?os atr?s, Yirélamo se iba llorando “mi ?dolo de la infancia fenecido”…

En fin, que visit? el museo, me compré una Suélteme que me faltaba, y me encanut? el nuevo ejemplar de El Historietista donde el mismo César Da Col escribe sobre la Bande Dessin? (historieta belga y francesa) y en especial sobre Spirou. No se que decir sobre mi oda Fabio el Belga dentro de la misma nota, salvo que fue ilustrado por Adrión Montini, con un historico abrazo de Tintin, Spirou y sus mascotas.

Ah, también me encontré con el dibujante Cilencio. Los dos nos acord?bamos de la vez que vino a una muestra a Moreno, con otros dibujantes, pero no podíamos recordar en qué películas había trabajado Dan Duryea.

El museo abre los jueves y los viernes y tiene tres pisos con paredes cubiertas con dibujos increóbles, hermosos. Yo apenas recorr? uno de los pisos, así que pienso volver pronto.

?Ahora qué? ?Mate cocido? Nunca encima del café.

ALGUIEN NOS ESTÁ LEYENDO

Uno siempre se anda buscando a si mismo. Y cuando no tiene plata para irse a la India, se busca por Internet. En una de esas egoc?ntricas encuestas, descubrí que nos mencionaron en una página llamada TAM TAM que se define con un eslogan que tambien tiene algo de tintinesco (porque seguimos en la onda belga) : “Espacio creativo para personas de 13 a 18 a?os“.

Dicen de nosotros: “Virus mental, con el subtítulo “vida comiquera” es el weblog sobre historietas de Fabio Blanco. Bien escrito, divertido, ?til, con muchos links.” A continuación reproducen como ejemplo alguna cosa que decíamos sobre Carl Barks. Se ve que esta gente es fana del Tío Carl, como uno.

La mención (y si, que te mencionen es como que te pongan una medalla) fue el 5 de Agosto. Ojal? nos perdonen tanta ausencia.

BÉLGICA ON MY MIND

Si, estoy pensando demasiado en el comic belga. Primero redescubrí fascinado las historietas de Willy Vandersteen, sobre todo Suske en Wiske, o sea Bob et Bobette personajes que ahora cualquiera puede decir que pertenecen a la l?nea clara. Pero si Vandersteen se acerc? tan estrechamente a ese estilo fue para encajar en la revista Tintin. Y si la revista Tintin se acerc? al trabajo de Vandersteen fue porque Suske en Wiske era un éxito en la región flamenca de Bélgica mientras que a Tintin no le daban la bolilla que recib?a en la parte franc?fona del país.

De Vandersteen me encantan lo delirante de los argumentos y el uso de temas hist?ricos. Tendr?amos que copiar sobre todo lo segundo. Desacartonar de una vez la historia y vengarnos de quienes nos obligaron a pegar una figurita de Sarmiento sobre el dibujo tan lindo que habíamos hecho en el cuaderno, donde el sanjuanino había quedado igualito a Enrique Mui?o.

De Bob et Bobette hay una película muy reciente con actores, y una obra musical. Tintin (quien tambien tuvo un par de películas protagonizadas por actores en los a?os 60) protagoniza un musical que es para caerse sentado sobre un fetiche arumbaya. Se llama Le Temple du Soleil, y como imaginar?n adapta dos albumes del reporter del jopito Las siete bolas de cristal y El Templo del Sol. Confieso que jamás le habia dado mucha bola (ni de cristal ni de nada) a los musicales modernos, a mi dame películas como Un americano en Paris o la mas grande de todas Cantando bajo la lluvia. Pero despues de ver esa página, con la escenograf?a de los Andes, el c?ndor en pleno vuelo, Dupond y Dupont bailando, además de las canciones (la de Haddock a d?o con la Castafiore o la melancélica Milou et Moi) voy a tener que reconsiderar.
No lo imagino a Pepito Cibrian montando esta obra en castellano (Dios nos libre, la quiero en francés) ni creo que alguien jamás la traiga a Buenos Aires. Pero quedémonos con la idea de que tambien en musicales se puede hacer algo relativo al comic.

Alguna vez llegó, si, un musical escrito por Gerard Lauzier, el de Tranches de Vie. No lo pude ver y siempre me quedé con las ganas. En una parte una mujer so?aba con su hombre adorado que terminaba siendo… el Corto Malt?s.
Basta. Ahora mate cocido

(A SUIVRE)

fetiche arumbaya


fetiche arumbaya (oreja sana)