Los links que aparecen en la columna de la izquierda son muy importantes para mí. Ojal? pueda volver a agregar alguna vez el de Chico conoce Chica, la historieta de mi amigo Quattordio, que si todo resulta bien podría revivir muy pronto sobre papel.
The Vault es nada menos que la b?veda donde guardo algunos escritos que no quiero que se mezclen con los posts. Es la página hermana de esta página y sus protagonistas son El Eternauta, Rob Zombie, Bettie Page y Alan Moore. Pronto le voy a ir agregando algunos otros pecados de incontinencia.
Portalcomic y El Historietista tienen (probablemente sin que sus creadores lo sospechen) mi mas profundo cari?o, ya que fueron los primeros en organizarse para brindar información sobre comics, cuando parecía que el medio agonizaba igual que el país hacia principios de 2002. Portalcomic, además publica historietas de autores noveles que vale la pena leer y una sección dedicada a El Eternauta llamada Continum 4, a cargo de otro amigo, Mariano Chinelli.
Despu?s está el Museo de la Caricatura Severo Vaccaro, un lugar que no basta recorrer a través de la página. Hay que visitarlo, recorrer los 3 pisos cubiertos de ilustraciones, que van desde Walt Disney a Mordillo. El Museo organiz? recienteme un homenaje a Eduardo Ferro en la Universidad de Palermo que fue realmente emocionante. Quien se lo haya perdido va a tener una segunda oportunidad en Marzo (pero vengan sabiendo) en el Centro de Exposiciones de Recoleta.
A Herg? no lo conozco personalmente, pero cuando te agarra la Tintinoman?a hay que estar preparado. Siempre listo, como Totor, el boy-scout.
?El papel de las historietas.
Amo la amalgama de papel y tinta impresa. Si se me ocurriera inventar un perfume exótico no lo har?a con olor a playa, sino con aroma a revista de Editorial Novaro. Con sélo entrecerrar los ojos el olor a papel barato seguramente hecho a base de pulpa vuelva a m?, como si tuviera la cara metida entre las páginas de un “Daniel el Travieso” o de un “Batman presenta: Campeones de la Justicia”.
Lo cual no me impide disfrutar la lectura de historietas en la pantalla de la computadora. Generalmente con un cosquilleo de ansiedad un poco exagerada, ya que me gustaría ver esa historieta que estoy leyendo en ingl?s y en la página de algún otro fan, en castellano e impresa sobre papel, acá en Argentina. Nunca tuve el supuesto ego?smo del coleccionista, a veces quisiera poder comprar dos ejemplares o más de cada comic para poder regalar. Cuando veo fotos del transporte público en Jap?n donde luchadores de sumo, ejecutivos, estudiantes y amas de casa viajan enfrascados en la lectura de una historieta me da mucha, pero mucha envidia.
Por eso en los links tambien agrego la posibilidad de encontrar historietas online. Seguramente la mayoría de los sitios sobre comics tienen la misma ventaja, pero bueno, estos son los que me gustan a m?, los que quiero compartir. Hay tiras con sabor a clásico como Mutts y de tono surrealista como Zippy the Pinhead ; hay comics para redescubrir como los de John Stanley haciendo Periquita (Nancy) y La Peque?a Lul?, y para descubrir como Lucrecia, una tira argentina muy divertida y que tiene un resabio de humor mafaldesco, si puedo decirlo. No creo que a Pélux, su autor le moleste que lo compare con Quino.
Y ahora me doy el gusto de agregar uno más, que quizás es el que mas disfruto y que estoy ansioso por compartir. Lo hubiera agregado hace mucho pero la dirección que tenía no entraba en el blog. Es Donald Duck Comics, un sitio con historietas online que no se imaginan como me gustaría ver sobre papel: hay historietas de Don Rosa, de Carl Barks y un par de Daniel Branca, fallecido acá en Buenos Aires hace poquésimos d?as.
Entre las nuevas de Carl Barks está The Lemming with the Locket (El lemming del medallán), la cual van a reconocer enseguida. De Don Rosa por favor, no dejen de leer W.HA.D.A.L.O.T.T.A.J.A.R.G.O.N. o The Guardians of the Lost Library. Don Rosa es un autor haciendo comics con un humor que los adultos pueden disfrutar enormemente.
Mmm… la presencia de circunstanciales indica que tengo sue?o. Ya pasó incluso la hora del mate cocido, pero vali? la pena un posteo doble después de tanto tiempo.
Divi?rtanse.