WHY A DUCK?

WHY A DUCK?

Yo solía trabajar hace a?os en una oficina, donde la empresa era una madre putativa que pagaba más o menos, se ocupaba de sus hijos hasta por ahí pero exig?a de ellos el m?ximo cari?o. En casa de mam? había que pasar los días y las noches trabajando aunque mam? nunca pensara en comprar unos colchones baratos y se nos alentara a dormir en el piso o… en el piso.
Amaneciendo en la oficina solía ver a mi jefe, con su café y su acn? juvenil leyendo los diarios online (Il Popolo de Italia, Die Swasktiken Zeitung, esas cosas que leen los jefes en todo el mundo). Yo le copi? la costumbre, pero ahora me doy cuenta que leo con más asiduidad La Cárcel de Papel que los diarios argentinos. Incluso estoy suscripto a Le Figaro por si trae algo sobre B.D. (trae, trae, de vez en cuando).

Y los temas que me preocupan diariamente y que me hacen decir “?qué barbaridad, señora, no puede ser!” se relacionan por ejemplo con lo parecidos que son los problemas de las editoriales españolas a los problemas de las editoriales argentinas. Despu?s de tanto envidiarles los élbumes de tapa dura y los prestiges ahora resulta que a ellos les resulta caro poner euro sobre euro para comprarlos, que las editoriales chicas pierden igual que nosotros en relación a las más grandes (y en ambos casos se pierde contra grandes editoras españolas) y que la monopélica editorial de nombre italiano recorre europa como un fantasma no muy socialista que digamos.

?No ser? entonces tiempo de que las editoriales de acá y de allá empiecen a buscar la forma de igualar las ediciones, los criterios de colección y los formatos que se utilizan para publicar series yanquis y franco-belgasí
Cada vez que visito la revolucionaria página de Banda Dibujada y leo su manifiesto, comienzo a imaginar un desfile de libros, desde élbumes de tapa dura hasta ediciones de bolsillo como las que recopilaban las tiras de Peanuts . Por supuesto que los nombres que imagino sobre las portadas se me antojan familiares, de gente que vive acá a la vuelta y que como decíamos ayer, puede acudir a las librer?as a hablar con los lectores y a firmar ejemplares.

Para decirlo parafraseando a un gran maestro sufi (?o era zen?): si en la casa de al lado hay un tesoro, pero al lado no hay ninguna casa, construyamos una.
Caf? para la resaca, ahora.

 

Comments

  1. Cesar
    May 23rd, 2005 | 3:40 pm

    Yo se que no tiene mucho que ver, pero, ?Ser?a mucho pedirte unas l?neas sobre Jacovitti? Recuerdo con mucho cari?o los ?lbumes que me trajo mi viejo cuando yo era chico de Cocobill y Zorrokid, y quisiera saber tu opini?n sobre este autor y sus personajes. Un abrazo y segu? empujando por la historieta juvenil.

  2. May 23rd, 2005 | 6:54 pm

    Pensaba algo parecido hace un tiempo… Sociedad y econom?a de recursos entre las editoriales peque?as de historieta de habla hispana.
    Pens?ndolo r?pido, me vienen a la cabeza varios motivos por los que a una editorial espa?ola (chica) le vendr?a bien asociarse con una editorial argentina (chica) y vice versa.
    No es una idea muy descabellada…

    Sal?,
    -Fran
    PD: ?Me olvidaba! El mensaje de Oswal me puso a mi tan contento como a vos, aunque por distintos motivos, me imagino…

  3. May 24th, 2005 | 2:39 am

    C?sar: Hace rato que quiero comentar alguna historieta de Jacovitti. No tuve la suerte de ver esos ?lbumes, pero tengo una edici?n argentina de Tiramolla, con todos esos personajes que hac?an furor en la Italia de los sesenta (?)…
    Creo que en casa tengo varios ejemplos de lo que alguien pens? que porque era un ?xito de ventas en Groenlandia lo iba a ser ac?. Aunque creo que Zorro Kid podr?a andar bastante bien. En fin, prometido.

    Fran: gracias por entender lo que quise decir cuando ya cre?a que se acercaba a la ilegibilidad m?s absoluta. Pero bueno, despu?s de todo yo me estaba preguntando como vos por qu? no hab?a historietas para gente rara, cuando parece que en todo el mundo al tiempo que cuecen habas se desviven por los derechos de linterna verde. Pero bueno, ya nos organizaremos.

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