DESOLATION TEST
Al fin pude leer Desolation Jones, uno de los dos comics ongoing con los que planeo empezar a engancharme. Aunque muchos no lo crean es una historieta para que dure lo que dur? Transmetropolitan, y por lo que se ve en el primer número, Warren Ellis va a poner mucho de lo que viene pensando en voz alta en Bad Signal, el newsletter que suele escribir desde el pub.
Antes de comentar algo sobre el guión de Desolation Jones no quiero olvidarme (como suelo hacer) de los dibujos increóbles de J. H. Williams, que me hizo babear hace poco con el número cero de Seven Soldiers y antes con Promethea. Acá hay (entre tantas) referencias a Promethea: Robina, que hace las veces de chofer y ayudante del protagonista tiene un tatuaje que es como el s?mbolo solar que aparecía en la historieta de Alan Moore, aunque ahora que lo pienso también se parece al que usaba Spider Jerusalem.
Desolation Jones es un ex esp?a, único sobreviviente al que lo sometieron, porque la verdad no serv?a para otra cosa. Alguien se lo dice con el siguiente planteo “James Bond nunca se me? en los calzones”. Asi que tras sobrevivir al experimento, Jones es trasladado a Los Ángeles, que funciona en la ficción del comic como la Villa en El Prisionero (la serie televisiva de Patrick McGoohan). Los ex-agentes de servicios de información no pueden salir de sus l?mites.
Jones no soporta el sol, y se protege con una manta y unas antiparras. Warren Ellis me da mucha envidia, acaba de publicar algo que yo intent? hacer hace un tiempo: parafrasear el comienzo de El Sue?o Eterno, de Raymond Chandler. Efectivamente, Jones va a una mansión donde lo recibe un mayordomo, y este lo lleva a donde está el Coronel. En Chandler el viejo coronel sobrevive entre las orquédeas de un invernadero, quizás con un tubo de ox?geno. Acá está conectado a computadoras que monitorean sus varias enfermedades.
En Chandler el caso tiene que ver con chantaje y pornograf?a. Acá también aunque tiene un toque bizarro. A la salida, justo como en El Sue?o Eterno (y su versión primera en forma de cuento, Asesino en la LLuvia) la hija mayor del Coronel increpa al detective y se sabe algo de una hermana menor.
En la novela, Philip Marlowe busca un c?rculo secreto de pornograf?a. Acá, el detective va directamente a un palacio del porno que capitanea Filthy S?nchez una mina que Williams dibuja con nariz levemente chata (algo que me record? a Asia Carrera).
Pucha que es dif?cil contar sin contar. Dejenme tirar una éltima pista de lectura, con respecto al tipo que le consigue casos a Jones: se llama Jeronimus Corneliszoon, nombre que ustedes ya mismo deber?an relacionar con Jerry Cornelius, el personaje de Michael Moorcock que ha conocido muchas encarnaciones. Moorcock incluso ha insinuado que una de ellas era la de Joseph Cartaphilus, protagonista de El Inmortal, de Borges.
Como decía, quiero ver que hace Ellis con estos ingredientes. La par?frasis me recuerda un ejercicio de escritura en el que modernizaba no el escenario sino el lenguaje de Sherlock Holmes, y que contenía una revolución que nunca desat? pero que hubiera encantado a los sherlockianos (creo que no está online, quizás lo copie sin permiso a The Vault).
Pero hay mucho más que eso, prometo tenerlos al tanto, y seguir tentandolos con comics, que es como dir?a Don Rosa, mi destino manifiesto.
Divi?rtanse!






[…] Hace poco, dimos http://www.virusmental.com/2005/06/17/111899907510610031/”>nuestra interpretación acerca de ciertos elementos de Desolation Jones, el nuevo comic escrito por Warren Ellis y dibujado por J.H.Williams III (alias el tipo que dibujaba Promethea). Parece que con algunas cosas obvias la pegamos mientras que con otras la pifiamos… mas o menos. […]