CARLITOS, SOS GARDEL!

Hace años, no quiero decir cuantos, planeabamos algunas historietas con mi amigo Luis Del Castillo, uno de los autores a los que hay que sumar cuando se habla de versiones en historieta de la Batalla de las Term?pilas. Luigi la hizo en en el secundario, me acuerdo que tenía una pila de cartones apaisados sobre los que había dibujado con birome. El cart?n era medio amarillento, y el azul quedaba muy bien.

En fin, uno de las historietas que habíamos planeado hacer con Luigi se me había ocurrido yendo en el 34 hasta la casa de él, casi llegando al puente de la Juan B. Justo. Era una historia sobre un par de viajeros del tiempo que salvaban a Gardel de un atentado contra su vida (acuerdense que a Carlos Gardel le habían disparado y andaba para todos lados con una bala incrustada, como John Wayne en El Dorado). Gardel le decía a estos viajeros del tiempo que le pidieran lo que fuese, y ellos le respond?an “Que no se suba nunca a un avión“.
Despu?s escribí más historias de una página con Gardel como protagonista, que ya ni me acuerdo si las completamos. Pero esta tuvo un poco más de vida.

Podetti debe saber mejor que yo como fue que Luis, él, Leo Arias, Roberto Cubillas y Fay? (entre los que me acuerdo) consiguieron la página de historietas del vespertino Extra, cuya historia mejor develar en otro momento. La cuestión es que yo había desaparecido (como suelo hacer) y Luigi con muy buen tino present? la historia de los viajeros del tiempo (que alguien del diario titul? Viajeros del Tiempo) en formato de tira. Cuando yo aparec? unas semanas después, harto de que me ardieran las orejas y se me cayeran cosas cuyos nombres empezaban con ele (elefante) Luis había sobrepasado el momento en que Gardel promete no subirse a un avión y había enviado a los tres personajes (Baiphus, Lemark y Gardel) hacia la Batalla de San Lorenzo, un escenario que habré elegido pensando en aquellas escenas de batallas de las Term?pilas. A los dos nos gusta la historia, pero se que se volvió loco dibujando soldados y caballos.

Ah? fue cuando empecé a inventar y a meter mi propia mitolog?a. Los viajeros eran en realidad parte de una ?rden masúnica llamada los Caballeros Temporales (inspirada en la de los Caballeros Racionales, que creo que era la misma que la Logia Lautaro) . En San Lorenzo encontraban a San Mart?n que los reconocía, aunque ellos no lo recordaban. Lo que suced?a era que en un futuro iban a volver a encontrarse en el pasado del militar, en la Batalla de Bail?n. “Tiempo loco y no refresca“, acotaba Carlitos.

?Se acuerdan del ingl?s que hizo un relato de la batalla desde el campanario del monasterio? En mi versión era otro viajero del tiempo, que hacía un reportaje para una revista del futuro: “Life en Iraqué”.

Era realmente divertido pensar cada semana los episodios diarios e ir entreg?ndolos a tiempo. Laburar para que el texto no tapara el dibujo. Encontrar referencias como la m?quina del tiempo de dos plazas que era una modificación de la de la película con Rod Taylor, Mike, el Morlock que vestáa un overall y anteojos de sol, releer a Wells para ver que chirimbolos usaba para funcionar y que lo que se había roto podía repararse con un nickel “que sirva pa’ un completo” que Gardel llevaba en el bolsillo.

Uh, vamos a hacer como en la tele y a decir que se nos acab? el tiempo. Todo esto vino a cuenta de que el 24 de Junio fue el aniversario de la muerte de Gardel y que record? el homenaje que le dibujamos en la tira (mi idea era detener todo como Milton Caniff cuando se le presentaba alguna fecha patri?tica). Mi fuente de inspiración era entre tantas cosas la Historia de los Comics: una de las peores cosas que hice en la tira fue separar a los personajes para tratar de que se volvieran a encontrar. Fue un desaf?o y no me salió muy bien, pero tenía que ver con algo que había dicho Jean-Claude Forest que había que poder hacer.

Caniff lo hacía mejor yo, claro… mis pobres personajes no se encontraron nunca. Hicimos 50 tiras y después la gente del diario pidió al mejor estilo Borges y élvarez, “un personaje que compitiera con El loco Ch?vez“. Y Luigi lo hizo por su cuenta, muy bien, incluso con la coherencia de no darme bola a mí que quería que el taxista que protagonizaba la tira fuera pariente de Artemio, el taxista creado por Oesterheld.

Yo decía que eramos como Tucker, que había fabricado apenas 50 autos…
Nosotros hicimos 50 tiras y sin la ayuda de Howard Hughes, pero es que Leonardo DiCaprio no había nacido.
Divi?rtanse.

 

Comments

  1. June 28th, 2005 | 7:26 am

    Se nota que lo escrib? medio dormido, no? Con sue?o es dif?cil ser cumplidor, que quieren.

    FABIO

  2. June 28th, 2005 | 9:47 am

    No, no se nota.
    Ahora bien, ?c?mo puedo hacer para leer esas tiras? (Creo que ya es la segudna vez qeu te pregunto.)

    Cambiando de tema, fe de erratas a un viejo post m?o: El Cuerno Escarlata existe, yo vi el libro y todo. Se pone a?n mejor que en esas primeras p?ginas que hay en el sitio de Lucas Varela. Yo quiero que ac? lo publique sea quien sea el que publica Harry Potter.

    Sal?,
    -Fran

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