Archivo de October, 2005

LA LEYENDA DEL COMIQUERO

No me quiten de sus RSS, ni de favoritos. Todavía rondo por acá. Pasa que estoy sin teléfono en mi casa. Hoy me sub? al techo de casa a ver si encontraba algun problema en la conexión: encontré una abeja muerta… ¿eso significa algo???

Güatever… Estoy releyendo Understanding Comics y es fantástico cuando uno capta cosas que se le escaparon la primera vez. Tambión volví a leer The Once and Future Story, de Trina Robbins y Colleen Doran, una historia de Wonder Woman sobre el abuso domástico y acerca de como enfrentarlo.

En estos días recib? Fell y Jack Cross, las dos nuevas historietas escritas por Warren Ellis y alguna cosa más que ahora se me escapa y que pienso comentar después.

Pasa que estoy en algo que no se si conocen más allá de Argentina. Un “ciber” no es exactamente un “cibercafé” ni un “locutorio”… es un lugar extraño donde unos chicos que usan gorra con visera por debajo de los auriculares y “huelen a esp?ritu adolescente” juegan a perseguirse con una ballesta virtual.

“Uh, como se salv? ese!” dice el pibe que tengo al lado. Me vuelvo a casa… quizás hasta intente escribir alguno de los tantos guiones que tengo prometidos.

Esperenme… esperenme mucho… (pero si no llego, empiecen sin m?

DELIRANT, ISTI ROMANI!

Estuve viendo esa serie que provoca la continua proliferación de documentales sobre la vida romana, las v?as romanas y las romanas patrullas… Roma.

Es casi obvio lo que voy a decir, pero había un mont?n de detalles que me hicieron acordar de Astérix: la primera escena mostraba como combat?an los romanos. Formaban una pared con los escudos y al toque de un silbato cambiaban de puesto y avanzaba otra fila.

En la segunda escena Vercinget?rix arrojaba sus armas a los pies del César. No, no, César no pegaba un alarido como en Astérix el Galo o El Escudo Arverno, pero poco después unos hombres azules robaban el emblema de la legión, así que los dos protagonistas (que no se llevan para nada bien) tenían que salir en su b?squeda.

�Qué encontraban en el camino? A Octavio, sobrino de César al que unos enviados del partido de Pompeyo habían secuestrado. Los protagonistas, enfrentados a toda una banda, no dudaban en avanzar y matarlos, muy confiados, con la misma tranquilidad con la que Astérix y Obélix les pegan sopapos a cualquier enviado especial de Julio César.

Lo que s? me pareció una l?stima fue la habitual mediocridad de los subtituladores. ?Ser? posible que los tipos escriban Cato o Pluto para referirse a Cat?n o Plut?n? En algun momento llamaron a alguna tribu… “españoles” (!!) y no estoy seguro de que se tratase de nativos de Hispania, creo que no tenían mucha idea de lo que traduc?an. Ni siquiera escribieron bien Alesia.

?Pensamiento r?pido y facilongo? Hay todavía much?simas cosas que se pueden aprovechar de ese escenario, entre la rendición de Vercinget?rix y la guerra con Pompeyo. Goscinny utilizaba al m?ximo esas posibilidades y sus historias llevaban al lector a través de una historia que era c?mica y par?dica a amar ese per?odo, a anotarse en universidades para aprender lat?n, a leer mitolog?a romana o celta.

Desde acá, hago un humilde llamado a la ilegalidad, a la pirater?a o simplemente a la inspiración. Deben existir, aún no escritas, en el plano aristotélico de los comics, alguna historia que nos haga disfrutar y nos motive tanto como aquellas. Y si es un pastiche, que sea mejor que los pastiches del señor Uderzo.

Uh, me zarp?…
Buenos d?as.

GUERRA DE LOS MUNDOS

Bueno, me hice el piola (o el Pilusmán, como decía un amigo) y dije que había descubierto la conexión argentina de The League of Extraordinary Gentlemen, antes de descubrir las referencias a Borges (”La Biblioteca de Babel“) y Marco Denevi (”El Palacio de Justicia” y “La Niña Rosa”) que proveen referencias geogr?ficas para el cap?tulo 3 de “The New Traveller’s Almanac”las páginas en prosa que complementan la historieta.

Confieso que las referencias a Marco Denevi las encontré en las anotaciones de Jess Nevins referidas a este segundo volumen de la Liga, y que como las que tenían que ver con el primero, ya fueron recopiladas en un libro.

Es divertido que Alan Moore ubique La Biblioteca de Babel en algún lugar de Buenos Aires, así como El Palacio de Justicia, que es un pastiche que Denevi presenta como el posible primer cuento de Kafka (está en “Falsificaciones“, libro que siempre es un placer redescubrir, lo tengo en la biblioteca al lado de la Antolog?a Ap?crifa de Chamico).

La rima que yo había descubierto era involuntaria, pero hija de la historia: Cuando Hyde y Nemo están en el T?mesis interceptando el paso de los tr?podes venidos de Marte, el hind? ordena que si alguno trata de pasar que le disparen, y que de éltima destruyan el puente por donde está pasando una multitud de gente que huye.
Hyde se burla de él, pregunténdole cómo es posible que un rato antes se arriesgara salvando un niño y que ahora hable de sacrificar a esas personas. Nemo argumenta una necesaria estrategia y que después de todo esas personas son solo…

–?Qu?? ?Humanos?-pregunta Hyde.
– …Ingleses- responde Nemo.

En las anotaciones mencionadas Jess Nevins dice diplom?ticamente que Alan Moore nos está recordando que Nemo tiene un viejo asunto de enemistad con el imperio britúnico. Digamos que es un poco más que eso. H. G. Wells escribió La Guerra de los Mundos pensando en la perspectiva de los pueblos a los que Albión consideraba inferiores y con derecho a conquistar y explotar (incluyendo a Irlanda). Allan Quatermain dice algo en ese sentido, en el cap?tulo 3 de la historia, cuando habla de la guerra Mahdi, y comenta que es un perfecto ejemplo de la complacencia de los ingleses: “guerreamos contra una cultura que no comprend?amos y fu?mos masacrados”.

?La rima a la que me refer?a antes? Obviamente hablaba de El Sue?ero de Enrique Breccia, en el episodio en el que ?ato se encuentra con piratas, caricaturas de Winston Churchill (el gordito ese que estaba a favor del uso de armas quémicas contra las tribus kurdas), Rudyard Kipling y otros por el estilo. Cuando hacen gala de su “superioridad racial”, el minotauro que lleva ?ato como presa para el “Sirko Romano” le aplasta la cabeza a Churchill, hay un enfrentamiento con otros piratas y solo sobrevive uno. ?ato piensa que podría ser otra atracción para el “Sirko”, pero después recapacita y le pega un mazaso al pirata para que se hunda.
“El contrato que tengo con los del Sirko es para proveerlos de animales y hombres… y ese era un ingl?s” (revista Fierro número 11, julio 1985, un austral con cincuenta).

Siempre quiero hacer varios posteos diarios como hace élvaro Pons, pero cada uno de estos se hace largu?simo. Quizás lo intente más tarde, aunque cada vez que hago promesas me salteo un par de d?as. Mas vale que si quiero un mate cocido ponga la pava en el fuego. Buenos d?as.

UNA DE TRAIDORES

Ayer, haciendo zapping a una velocidad de f?rmula 1, distingu? en el parpadeo estrobosc?pico de los rayos cat?dicos, que estaban pasando por Cinecanal, “La Liga Extraordinaria“, ese infame bochorno que pretendi? ser la adaptación de una de las mejores historietas de estos tiempos. En la escena que pesqué, Dorian Gray se enfrentaba a una Mina Murray transformada en vampiro que daba volteretas en el aire y pegaba patadas voladoras.

Ya había intentado antes soportar esa película. Pero por entonces todavía no había leído el segundo volumen de The League of Extraordinary Gentlemen, en el que Mina Murray se destaca y conmueve como la mujer inteligente que es, fr?gil pero con una increóble fuerza interior. Si uno llegaba a admirar a Mina en el primer volumen, en este no puede evitar enamorarse de ella.

Por eso la patada voladora de ese personaje ridículo que apareció en la tele me molestá. Me doli? tanto como si me la hubiera pegado a mí.

Solemos decir que tal o cual personaje se come la película. Sin dar detalles acerca de la trama, tengo que decir que Mr. Hyde llega a alturas insospechadas en esta historia. Provoca verdadero terror, sobre todo cuando hace cosas terribles al tiempo que comentarios divertidos o ingeniosos.

Hyde comete dos actos de violencia terribles. El primero es ese tipo de violencia que uno puede apreciar porque tiene que ver con los personajes y su desarrollo. Y porque Hyde está castigando una traición.
El segundo acto de violencia nos toma totalmente desprevenidos. Es el momento en que Alan Moore apela a nuestra humanidad, a nuestra piedad, a esa angustia que en la mayoría de los casos nos mantiene haciendo zapping con el control remoto para no ver lo que tampoco en Hollywood quieren ver.

Ah, también encontré una escena que ni siquiera el autor de las anotaciones sobre esta historieta podía encontrar. Es la conexión argentina con la liga. Ma?ana, quizás.

UDERZO Y COMPAÑIA

Hace algunos días atr?s fue anunciado el título del nuevo Astérix, que se llamar? El cielo se nos cae encima. Habría que avisarle a Albert Uderzo, dibujante de la serie y también guionista desde la muerte de René Goscinny en 1977, que hace ya tiempo que el cielo se cay? sobre nuestras cabezas y es todo por su culpa.

En la conferencia de prensa del otro d?a, Uderzo neg? que la aventura número 33 sea el último élbum de Astérix (la cubierta que refleja al primero permit?a esa sospecha) y que después de su muerte, el personaje seguir?a viviendo… pero sélo a través de la relectura de los élbumes publicados.

A mí me gustaría que algún Esautom?tix munido de una gran maza le explicara cortesmente a Uderzo que su trabajo de guionista era pasable en el primer élbum que hizo en solitario pero que los siguientes fueron involucionando de mediocres a malos y de malos a peores.

No creo que nadie pueda decir que no soy fanático de Astérix. Para mí es uno de los hitos de la historia de la historieta. Por eso no creo que se merezca un trabajo tan pobre como el de Uderzo, que por supuesto es un dibujante maravilloso además de un cabeza dura (no, no es que nadie lo haya comprobado con mazasos).

Miren el ejemplo de Spirou, que fue cambiando de guionistas y dibujantes luego del retiro de Franquin. Quizás nadie estaba a la altura del trabajo, pero hubo que pasar por Fournier o por Cauvin para llegar a Tome y Janry, que crean al Peque?o Spirou y que cierran su etapa con ese maravilloso experimento en estilo y lenguaje que es Machine qui r?ve.
Cuando uno ve lo que están haciendo Munuera y Morvan en el élbum más reciente, se da cuenta de lo que perdemos con la actitud ego?sta y cerrada de Uderzo. Su Astérix es apenas un pastiche de lo que podría ser en manos de un buen guionista, que llevara la historieta un poco más allá de la pobre y tonta s?tira a las feministas de La Rosa y la Espada o de la sopor?fera Odisea de Astérix en busca de petroleo. Muchos juegos de palabras no hacen una buena historia, Albertito!

Otra idea de los editores de Spirou que las ediciones Albert-Ren? podrían aprovechar es la de tener una serie paralela con autores invitados. Así, Uderzo podría seguir haciendo versiones mediocres de Astérix en Helvecia (”oh, nos hemos quedado sin otro elemento fundamental para la poción m?gica! Astérix, Obelix vayan a la Ant?rtida a buscar l?quen”) invent?ndole novias y parientes al protagonista o amigandolo con Julio César; y mientras, en la serie con autores invitados podríamos quizás leer una aventura en serio, escrita por algun pasticheur de más talento (para el guión) que ese maravilloso, genial dibujante que es Albert Uderzo.

Traigan la cerveza y asen los jabal?es, pero que alguien calle al bardo, por el amor de Tutatis!

OUT OF THE PANTS

He vuelto. Ha pasado más de una semana desde los terribles acontecimientos que me llevaron a ausentarme no solo de este blog, sino del mundo como lo concebimos. Los hombres que buscan en las estrellas la solución a sus dudas existenciales, quizás no encontrar?n más que el horror primordial y la locura en el oscuro torbellino de sus mentes. Pues para el universo, la civilización humana es apenas una mota de polvo en una inconcebible trama de eones.

Hasta ahí llega mi intento de parodiar a H. P. Lovecraft. Estoy releyendo el primer libro que tuve escrito por él y repasando algunas de las historietas que se hicieron alrededor de su obra.

No tengo todas, me falta entre otras, el Lovecraft que escribió Keith Giffen en base a un guión de cine de Hans Rodionoff. Yo tuve ocasión de ver algunas páginas dibujadas por Enrique Breccia, cuando le hice un reportaje para Rolling Stone. Es una biografía muy particular, en la que la imaginer?a literaria de Lovecraft se mezcla con su vida, que no se si fue tan terrible: pese a su madre loca, a su padre suicida, a su aversión al sexo y a la vida moderna, se trataba de un tipo que tenía tiempo para el humor, para disfrutar de la literatura y de los amigos con los cuales se escribía.

Creo que por ese lado está la forma más acertada de adaptar la ficción lovecraftiana. Mientras leía mi ejemplar de El Color que cay? del Cielo (una antolog?a), casi tan baqueteado como el mismásimo Necronomic?n trataba de imaginar cada escena convertida en historieta y es extremadamente dif?cil. Recuerdo que en la época en que comencé a leer los cuentos que de alguna manera componen los “Mitos de Cthulhu” buscaba con fervor los números de la revista Creepy en los que hubieran aparecido alguno de los episodios escritos por Norberto Buscaglia y dibujados por Alberto Breccia. ?Por qué? Obviamente por los dibujos de Breccia pero también porque leer el texto era como leer casi ?ntegro el relato original. Algo así pasa con el El Grimorio Maldito publicado hace poco por la editorial Thalos. Que me encanta, pero las adaptaciones que hace Horacio Lalia de varios cuentos de HPL más uno August Derleth luchan con el mismo problema.

Sinceramente pienso que hay que buscar otros ?ngulos para convertir esas historias que muchas veces tienen la forma de documentos period?sticos o de investigaciones cient?ficas. Hay que sacrificar la fidelidad al texto en aras de una historieta que impacte como como lo hacen los cuentos originales.

O escribir nuevas historias pensando en el lenguaje del comic. Por ese lado, recomiendo Alan Moore’s Yuggoth Cultures que aún cuando no es una antolog?a del todo satisfactoria (algunos de los comics son simples adaptaciones de textos de Moore) creo que puede despertar algunas chispas en quien quiera invocar a los Antiguos con cuadritos de historieta.

Seguir? con este tema (sobre el cual pensaba escribir apenas un p?rrafo) un poco más adelante, cuando relea el libro de Lalia y otros comics de fungosa e imp?a malignidad.

Cthulhu fhtagn, Cthulhu fhtagn! Ph’nglui mglw’nafh Cthulhu R’lyeh wgah’nagl fhtagn!