PAISAJE APAISADO

El tema tiene que ver con las revistas apaisadas pero va un poco más allá. Nos escandaliza que una historieta como El Eternauta sea modificada, no solo para adaptarla a un formato (algo que se hace desde la primera recopilación en libro), sino yendo incluso más allá y atreviéndose a cambiarle el final a la historia.
Pero material así está en todos los kioscos argentinos: es la suerte de las revistas con los personajes de Dante Quinterno, sobre las cuales se modifica constantemente el texto. Esto lleva a cosas ridículas como Isidoro Cañones disfrazado de hippie, diciendo (según el texto agregado que ya es antiguo tambien) que acaba de pasar una velada con los punks.
Me han dicho que suele suceder que haya historias de distintas revistas convertidas en una, aunque no me consta.
He conversado sobre este tema que para mí es preocupante (soy humano, me preocupan cosas banales de las que el universo se ríe) con distintas personas. Y a veces, el argumento a favor de esta práctica, es que hay detalles que los chicos no entenderían, de modo que está bien que la mano de alguien cambie el nombre de Leopoldo Luque por el de Carlos Tevez.
Para mí la solución es sencilla: dejen las viejas historietas como eran originalmente y hagan historietas nuevas, contratando para ello artistas que le den nueva vida a los personajes. Los clásicos merecen ser tratados como tales.
Yo creo que es un crímen modificar, por ejemplo, una historia de Patoruzito escrita por Mirco Repetto. Creo también, como los revolucionarios amigos de Banda Dibujada, que el álbum es una herramienta maravillosa para conservar la lectura, para que encuentre su lugar en la biblioteca privada y pública.
Si “El Hijo de Satán” (una de las Locuras de Isidoro) es un clásico, bueno, damelo en un álbum, tapa dura o cartoné. Y en las revistas que aparezca una versión moderna del personaje que gane su propio público.
Si es negocio hacer historietas con un Patoruzito que tenga que ver con el mundo de hoy y que incorpore elementos de las películas, hagan ese negocio en las revistas y publiquen unos lindos álbumes apaisados con las historietas originales, con el agregado de alguna lista y algún artículo que ayude a ubicarlas en un contexto histórico.
Así tambien me gustaría que volvieran a aparecer los personajes de García Ferré. Creo que son maravillosos, que con ellos se podrían hacer muchísimas cosas, todo lo que quepe entre dibujos animados y nuevas versiones en libros o comic books. Pero un deseo egoísta me lleva a desear que esas posibilidades incluyan una reedición cuidada de Desventuras de Larguirucho y de Aventuras de Hijitus. Estoy seguro de que hay períodos enteros que no leí, y mi colección está incompleta y medio destrozada…
¿Por qué no recuperar esa parte del pasado?
Y esto es apenas la punta del Titanic: ¿qué pasa con todo lo de Ferro, Battaglia, Divito, Mazzone que está perdido en el limbo al que acceden apenas algunos coleccionistas? ¿como recuperarlo?
De esto último hablabamos ayer con Fran López. Él me decía “Quiero las obras completas de Ferro“. Yo suspiraba por álbumes de Langostino. Y pensandolo ahora, hasta me conformaría con una recopilación de los episodios de Chicle Bang. Digo, para empezar.
Comentarios(2)





felitaciones por el blog,no lo conocía, entré por el museo vacaro,
bravo!
Yo también dudo que la Editorial Universo se ponga en este camino. Al menos, ahora, le han dado a Norma los derechos, aunque -como te ocurre- le encuentre falencias a la reedición de Isidoro, en múltiples aspectos. Por eso creo que hay que seguir insistiendo y no dejando caer en el olvido otras obras maestras, como las de Ferro, Battaglia, Torino, Mazzone, que son tanto o más valiosas que las de Quinterno.