REYES DISFRAZADOS
¿Cuándo fue? Creo que antes o después del Día del Trabajo comenté acerca de una de mis historietas favoritas (”¿a cuantas les dirás lo mismo?“), la miniserie de James Vance y Dan Burr que fuera publicada por Kitchen Sink Press. Kings in Disguise es la historia de un chico que en plena depresión atraviesa el país en busca de su padre, acompañando a un hobo…
¿Un hobo? Un hobo es un vagabundo, un ciruja, un croto. Viajaban en trenes a veces atados debajo de un vagón, cuando no lograban colarse en alguno de carga. Tenían un lenguaje de símbolos para avisarle a sus colegas del camino si por ejemplo en tal casa te recibían con tiros o con comida. Algunos viajaban con jóvenes acompañantes que se convertían en sus amantes, aunque no es el caso de nuestro protagonista y su adulto amigo, que se hace llamar a sí mismo “el rey de España” (haciendo alusión quizás a un famoso episodio de Las Aventuras de Huckleberry Finn).
Ya conté que uno de las escenas que más impresión me causaron fue una en la que una multitud de obreros se enfrentan a la policía de Detroit, frente a la planta Ford. Otra, cuando la gente de una hooverville (una villa miseria de las que abundaban en Estados Unidos en los 30) evita que a un granjero le rematen la propiedad. Hay unos personajes raros, que orillan la locura, como uno que dice ser el auténtico Jesse James. Otros resultan patéticos, ya sean bienintencionados o no:los efectos del quiebre social son tan grandes que unas pocas personas tratando de ayudar o de robarle a los que tienen un poco más no hacen mucha diferencia. Nosotros (los argentinos) lo sabemos, o deberíamos…
Leyendo la columna sobre comics de Time.com me entero que Kings in Disguise vuelve a publicarse y nada menos que con prólogo de Alan Moore. ¿Qué significa esto? Nada, qué se yo… que se lo puede comprar por Amazon y que posiblemente tenga pronto una edición castellana en España. No me hago muchas esperanzas con respecto a una edición argentina, ni aunque filmen en base a ella una megaproducción hollywoodense (no se qué podrían explotar acá).
Ah, si yo fuera editor…!!! (si yo fuera editor te estaría diciendo que mis comics son baratos comparados con lo que sale el caviar, así que mejor me voy).





