BAZOOKA Y YO

BZcomic40.gifEl otro día hablábamos de distintos productos acompañados por comics y en un comentario Diego Jourdan pregunta

Cómo puede ser que no hayas mencionado el caso de los chicles Bazooka?

Bueno, hay una explicación pero no es sencilla. En realidad en los chicles Bazooka fue en lo primero que pensé, pero me distraía el saber que es un invento de Topps, la misma empresa que produjo la serie de figuritas Marte Ataca entre otras colecciones famosas.
Y a mí esas series de figuritas me resultan mucho más atractivas que los chistes del Bazooka.

Habiendo dicho eso tengo que admitir que alguna vez traté de coleccionarlos, es decir… traté sin éxito de armar una colección de los paquetes de chistes que tenía almacenados en un cajón. Aunque fue antes de que hubiera folios para las figuritas Magic…

Ok, perdón: “cartas Magic“. Si es que el spanglish los hace felices.

… ya existía algo así para los coleccionistas de estampillas. La idea de que esas historietas eran algo que valía la pena conservar se me ocurrió leyendo que después de la gran purga que hubo en Holanda en relación a los comics (culpen a los seguidores de Herr Doktor Wertham y su libro La Seducción del Inocente) esas mini historietas eran parte de lo que se había reivindicado. Y como yo me la paso reivindicando -reivindico todo el día- me puse a juntar todos los papelitos medio pegoteados de chicle y cuya edad se remontaba al principio del cretácico. No me duró mucho la pasión. Los volví a encontrar atados con gomita hace unos años. No estoy seguro si me deshice de ellos, que hubiera sido lo más sano. Si llegan a estar por ahí prometo donarlos a un museo.

Otra razón para no meterme con los “chistes” del Bazooka es tener que ponerme a explicar quién es Rodolfo Fogwill.

Fogwill es un escritor argentino, lo más parecido a Spider Jerusalem que tenemos en la patria. Ok, el personaje de Warren Ellis puede escribir libros pero lo su mundo es el periodismo de investigación, la verdad, la palabra. El de Fogwill, aunque ha venido publicando en diarios desde hace mucho tiempo, es la literatura.

Alguna vez leí que él había “inventado” los chistes que venían con el Bazooka. Por supuesto que esto no es así. Digamos que se encargó de la versión local en su época de publicitario, según lo relata en un ensayo autobiográfico:

Mi mejor época fue la de los chicles Bazooka. Me salvó de la malaria de una manera asombrosa. Yo hacía los chistes y el horóscopo que envolvían al chicle. Y me pagaban 50 dólares por chiste y otros 50 por horóscopo. Ahora no deben pagar más, ya que de vez en cuando abro uno y veo que están los chistes míos. La cuestión es que yo era asesor de marketing de Stani, y como sabían que escribía poemas, supusieron que también podría escribir chistes. Me lo propusieron y yo dije que les llevaría un presupuesto. Fui a mi casa, me senté y escribí cinco chistes de un saque. Al día siguiente llegué a Stani y pedí 50 dólares por chiste, pensando que me iba a hacer millonario en pocas horas. Después comprendí que en los días sucesivos me salían uno o dos chistes, y después ninguno en varias semanas. Así que tuve que pedirles ayuda a los amigos, a afanar de las Selecciones del Readers Digest. Con los horóscopos no pasaba lo mismo. Inventé algunos geniales. Por ejemplo, el de “este horóscopo siempre se cumple”.

Creo que no es cierto lo que Fogwill dice acerca de los chistes que salen hoy. Creo que no son los mismos, incluso son más tontos.

Creo que la versión del personaje que a Fogwill le encantaría (aunque creo que al tipo directamente no le gusta la historieta) es la de Gustavo Sala, Vagina Joe. Son escatológicos, delirantes (en uno de los chistes, Joe toma mate en el culo de un gato… ¿eso es delirante o escatológico??) y como dice el autor “pueden herir la sensibilidad del chancho”. Están advertidos.

La última e inútil excusa que tengo para no haber mencionado antes el chicle bazooka es que quería recordar otros ejemplos de historietas que vinieran en las golosinas… y realmente no se me ocurría ninguna. Muñequitos con el chocolatín Jack, juguetes con el huevo Kinder, todo tipo de cosas con el Topolín… pero historietas no. Quizás tenga que ver con lo que decías vos en otro comentario, que resulta caro. A mí me da bastante bronca abrir un paquete de papas fritas y que me salga un “tazo” indestructible, que sería genial si comprara papas más seguido y si supiera quien cornos es el personaje que aparece en esa chapita glorificada.

Supongo que no hay forma de meter una historieta en los snacks. Y quizás sea lo más sano.

 

Comments

  1. Diego
    May 30th, 2006 | 3:07 pm

    Ea, Fabio, el que te hizo ese comment no fue Diego Jourdan, sino otro Diego (yo). :P

  2. May 30th, 2006 | 4:37 pm

    Ok, de ahora en adelante númerense, che!

  3. F!X
    May 30th, 2006 | 11:27 pm

    cuando se habla de popularizar la historieta un grupete siempre pide la vuelta de los comic books o albumes en los quioscos y librerias… Esto de qeu los comics aparecen en otros formatos es genial, dentro de chicles, de snacks, de mollejas… y que se vuelva a las fuentes y vuelvan dentro de las revistas. Dentro de Pronto seria genial, aunque sea un comic horrible, que una revista de ese tipo de lugar al comic seria un sueño que ya se vivio.

    bueh

    amen…

  4. Diego Jourdan
    May 30th, 2006 | 11:49 pm

    Es verdad,yo no fui! :D

  5. Duran
    June 5th, 2006 | 1:38 pm

    Enrique Symns es mas Spiderjerusalemita que Fogwill

  6. chili
    June 16th, 2006 | 8:54 pm

    esta rre chuta

  7. Fabio
    June 21st, 2006 | 5:18 pm

    Sí, Durán, puede ser, la diferencia es que Fogwill está vivo, no se si me interpreta lo que le quiero significar.

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