HAGA PATRIA… MATE UN SUPERHÉROE
Este fin de semana estuve leyendo un par de viejos reportajes a Trina Robbins y un tema recurrente en ambos era por qué, si en los años 50 y mucho antes había todo tipo de comics (estamos hablando de los comic-books en Estados Unidos) para todo tipo de público, de pronto todo se volcó hacia un sólo género, el del superhéroe. Al punto, digo yo, que personajes provenientes del pulp y del relato de horror tuvieron sus versiones cuasi-superheróicas: Conan y Doc Savage y Drácula y Frankenstein, por ejemplo.
La respuesta de Trina a esa pregunta se remonta a la decisión de Marvel de crear un grupo de superhéroes y probar si podía ser tan afortunada como DCcomics con la Liga de la Justicia.
Cuando Los 4 Fantásticos se convirtió en un éxito sin precedentes y los comics de Marvel empezaron a ser leídos y comentados por estudiantes universitarios, bueno, al tacho con el western, con las revistas de amor, las de adolescentes y las de horror. Y lo mismo puede decirse de DC comics…
Trina dice también que es mentira que esas revistas no se estuvieran vendiendo bien en el momento en que se dejaron de editar. Vendían a millones… Además de guionista y dibujante, Trina es una de las grandes exploradoras de la historia del comic, así que yo le creo.
Otra cosa que dice ella es que ese mundillo construído alrededor del género superheróico se volvió demasiado incestuoso cuando los fans (los “fan boys” no “fan girls”) se convirtieron en editores y le dieron preferencia solamente al material que a ellos les interesaba. Estaba recordando eso mientras leía la traducción de un reportaje a Joe Quesada acerca de Spider-Man desenmascarado (descubrí el reportaje gracias a La Cárcel de Papel). Sobre todo cuando el editor y los escritores de Marvel tratan de justificar el que Peter Parker se revele ante el mundo como parte de su personalidad, del apego a la justicia del personaje o la frase “un gran poder implica una gran responsabilidad”…
Banthshit!! Es una movida inteligente y quizás una extensión de lo que Stan Lee estaba haciendo en los sesentas. Ahora tenemos a Spider-Man, un tipo que por alguna razón cree sus acciones no van a poner en peligro a su familia, a sus alumnos, a sus compañeros de trabajo o a gente a la que ni siquiera conoce.
Es un cambio significativo. Quizás no tiene la complejidad del cambio que Alan Moore hizo en Swamp Thing cuando lo transformó en un ser completamente vegetal. Acá las consecuencias serán menos sutiles y quizás por eso la noticia está en la prensa de todo el mundo. Como bien dice Álvaro en La Cárcel de Papel, es un buen truco publicitario que incluso está llevando a gente que jamás leyó un comic a suscribirse a este.
Decía que me indigna un poco que los mismos autores no acepten este digno truco publicitario como lo que es y que intenten razonarlo como si se tratara de una opción lógica para el personaje. Lo cierto es que en estos casos, un grupo de “creativos” deciden que algo malo le pase a un personaje para que como sucede con los discos de los roqueros muertos suban las ventas: ¿qué le hacemos? ¿lo matamos? ¿lo dejamos paralítico? ¿hacemos que se contagie de sida? ¿lo volvemos loco? ¿cambiamos su identidad secreta? ¿o la revelamos?
Pero bueno, parece que funciona y que provoca que el comic se divulgue. Me pregunto entonces qué de todas estas cosas podríamos hacerle a Mafalda, al Eternauta, a Nippur de Lagash o a Nekrodamus…
A ver, Mafaldita, quedate quieta que el Sr. Bane te va a sacar las mentiritas de la espalda… es por tu bien, nena.






en el relanzamiento de CAZADOR, el cazita revela que es brasilero, gay e inteligente.
Caray…y yo pensaba que era el único que tenía un blog donde se podía uno sacudir las reiteradas sandeces de los fans de “comic” a quienes lo unico que les importa es la reiterada evasión de sus tristes realidades….os hago la invitación a que sen una vuelta por allá, en la blogeada azteca…http://www.cenizas.com.mx/home/?p=35
saludos!