SOMBRAS NADA MAS

shadow_strikes_15.jpgHace poco me enteré gracias a Rodrigo Baeza que The Shadow y Doc Savage volverán a ser publicados en ediciones facsimilares que imitarán a las revistas pulps en las que aparecieron. Cada una trae dos novelas completas y aunque baratas (12,95 U$) están bastante alejadas de mi presupuesto (que consiste en 3,25 australes y dos patacones). Anthony Tollin, colorista y especialista en “La Sombra” está a cargo de la colección, así como Will Murray, que escribió sobre ambos personajes y es autor de varias aventuras de Doc Savage.

Así que ultimamente no puedo evitar volver a los artículos sobre pulp y me pregunto si habrá oportunidad de que se vuelvan a publicar algunas de las adaptaciones a comic de The Shadow y de Doc Savage. Yo se muy bien cuales son mis favoritas.

En general cuando digo que mi adaptación favorita de La Sombra es The Shadow Strikes poca gente la ubica bien. La mayoría pregunta si es la escrita por Denny O’Neill y dibujada por Mike Kaluta en los años setenta (con aportes de Berni Wrightson) o si es la miniserie de Howard Chaykin en la que The Shadow vuelve con dos hijos tibetanos a New York porque están matando a sus viejos agentes. Pero no, no es esa la que yo digo, como tampoco es la serie que la continuaba, por Andy Helfer y Kyle Baker, donde ponían el cerebro de la Sombra en el cuerpo de un robot. No, no es esa… sino la que le siguió.

The Shadow Strikes, con guión de Gerard Jones y dibujos de Eduardo Barreto (entre otros notables) encaraba las historias de la Sombra a la luz (no pun intended) del clima político de la época y de las propias ideas de izquierda del autor.
The Shadow Strikes develaba el romance del New Deal de Roosevelt con la naciente Unión Soviética, tenía un personaje basado en Henry Ford que anticipaba el dominio de las empresas sobre cualquier interés patriótico. Tenía una historia en la que se valoraba el propósito de las organizaciones sindicales y terminaba vivandose a Augusto César Sandino.

Detrás de cada historia que hablaba de la explotación de los trabajadores, el género femenino, o que exponía el racismo sin tapujos estaba el capitalismo acechando como una de las principales causas de esos males. Y puedo asegurar que en cada número del comic book había una aventura atrapante, no se trataba solamente de un panfleto. No, había incluso guiños a momentos históricos del comic e incluso a las otras versiones de la Sombra publicadas por DC. Había personajes de Milton Caniff y de Roy Crane figurando como sus agentes.

The Shadow Strikes también exploraba de forma muy eficiente los orígenes del personaje. La relación entre su misterioso anillo, su paso por la corte del Zar, su relación con Oriente.
Ya se sabe que hay gente que se sorprende cuando uno le explica que Lamont Cranston no es La Sombra, que es apenas una de sus identidades y que según los pulps, se trataba de Kent Allard, un piloto supuestamente perdido en Centro América.

Gerard Jones va más allá e insinúa que ni siquiera la identidad de Allard es la verdadera. Que La Sombra es un enigma inasible y que los personajes que creen saber sobre él pueden ser facilmente engañados por esta extraña fuerza de la naturaleza.

shadow_doc_savage_tst5.jpgHacia el final de la serie (me hubiera encantado que siguiera y espero que haya oportunidad de que Jones vuelva a escribirla) la Sombra está en el campamento de Mao Tse Tung, uno de sus aliados. Cuando le preguntan si está a favor de la Nueva China contesta que él no tiene un lado al que seguir. Que es capaz de eliminar al mismo presidente de los Estados Unidos si es que fuera necesario según su propio parecer. A Harry Vincent, uno de sus agentes se le cae el cigarrilo de la boca de puro asombro.

¿Ven? Ese es el origen del sutil desdén en mi mirada cuando alguien menciona la novela gráfica de O’Neill y Kaluta en la que la Sombra y sus agentes van a Alemania para cambiar la suerte de la guerra a través del Astrólogo de Hitler.

The Shadow Strikes era mucho más sutil, aunque lamentablemente el único número en el que había nazis no estuvo escrito por Jones.

Ah, me olvidaba: el crossover con Doc Savage fue el pico máximo de la serie que DC publicaba sobre Doc y creo que fue la que logró que ubicaran nuevamente al personaje en los años 30. No es que un Doc Savage modernizado fuera una mala idea (después de todo el personaje evolucionó en su propia revista pulp) pero es el tipo de cosas que o se hacen de manera inteligente o no funcionan de ninguna manera.

¿Quién conoce el mal que se arrastra en el corazón de los hombres?: La Sombra.

Habrá más sobre esta obsesión mía, para la cual ya inventé una categoría nueva. Nos vemos por ahí.

 

Comments

  1. August 4th, 2006 | 11:33 am

    el comic será una cuestión de género? nunca me llamaron la atención, por ahí por la temática, aunque me gustó el eternauta y los dibujos de breccia son muy buenos

  2. Fabio
    August 4th, 2006 | 9:18 pm

    Hola Angeles…

    No, no creo que sea una cuestión de género. En el mercado yanqui sucedió que los editores descubrieron que el superhéroe podía ser un filón de guita y abandonaron otros géneros. Con ellos, practicamente la mitad de sus lectores. No sucede lo mismo con el mercado europeo o japonés, donde hay historietas para todo el mundo, más allá de género o edad.

    También pasa que es un espectro demasiado amplio, pero yo estoy seguro que si te gusta leer siempre hay una historieta que es para vos.

    Fabio

  3. August 6th, 2006 | 10:13 pm

    No,nadie descubrió en los superhéroes “un filón de guita”.La historia menos cándida del asunto es que la tríada National/Timely/MLJ (actualmente DC/Marvel/Archie)se las ingeniaron para sacar del negocio a su más grande competidor: EC Comics,que publicaba historietas de humor,horror,bélicas y demás.
    Y lo único que se les ocurrió hacer para sustituir el vacío de contenidos que quedó fue refritar los viejos superhéroes (la mayoría muertos desde fines de la 2da Guerra). MLJ fracasó en el intento (Archie sigue siendo la historieta más vendida en USA, algo así como Patoruzito y Condorito acá abajo), y las otras dos suiguen hasta hoy con lo mismo.

  4. Fabio
    August 8th, 2006 | 2:11 pm

    Bueno, Diego, vos lo interpretarás así, pero estás hablando de la época del código y yo estoy hablando de algunos años después. Cuando EC estaba fuera del camino, quedaba Mad. Y el principal promotor del código fue el capo de Archie Comics, asi que me parece que estamos hablando de cosas muy diferentes. Gracias igual.

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