LPV: PUNK!

petitvamp7.jpgOk, acá va un pensamiento bastante extraño. Estaba leyendo un álbum de Le Petit Vampire, muy divertido en el que el personaje de Joann Sfarr, luego de leerse algunos mangas de Leiji Matsumoto, cae dormido y sueña que vuela con su bulldog rojo a Tokio, en donde todos los extranjeros son llamados americanos, la tierra se abre con frecuencia y surgen monstruos gigantes que indefectiblemente por algún héroe que pelea mano a garra contra él. La gente corre desesperada por las calles, no porque tenga miedo de los monstruos, sino para ver mejor la pelea.

El pequeño vampiro también descubre las modas de Japón, una de las cuales, relacionada íntimamente con la vida doméstica y la de los “salary man” pondrá en peligro a su perro.

Sin embargo, lo que me provocó el extraño pensamiento fue algo que aparece apenas en un cuadro. El pequeño vampiro flota por un parque guiado por el conejito que le sirve de guía cuando ven a unas chicas vestidas con ropa de cuero onda años sesenta (un estilo muy Nancy Sinatra) y esvásticas. Esvásticas grandes en la remera, pequeñas esvásticas en las gorras y en otras prendas.

Ante el (paradójico) horror de le petit vampire, el conejito explica que solo usan esvásticas por moda, mejor aún, se trata de un comentario humorístico hecho a partir de la moda y el diseño.

Esta viñeta me recordó ese símbolo que suelen usar algunos punks y que consiste en una esvástica tachada como en un cartel puesto por la municipalidad. Algo así como “Prohibido el tránsito de ganado equino y nacionalsocialistas”. Parece como si cierto espíritu aburguesado intentara disculpar que alguna vez Johnny Rotten anduviera por ahí con una remera que imitaba la bandera nazi.

El verdadero punk, si me permiten decirlo, es el que no precisa aclarar que no es un nazi, o que está en contra del fascismo. El verdadero punk es capaz de burlarse del autoritarismo con una esvástica, con la cara de Bush en una remera o poniendose el calzón a lunares de Heinrich Himmler.

Creo que si tenés que hacer concesiones a la sociedad y demostrar qué buenos que son los punks, no valía la pena que estropearas así la campera de Joe Strummer. Cosela y devolvésela ya! *

*Bueno, yo avisé que el pensamiento era medio extraño. Acá podría hablar sobre las advertencias de los editores de La Espada del Inmortal, avisando que el símbolo manji que lleva el protagonista no tiene nada que ver con los nazis… pero creo que se entendió, no?

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