LOS GIGANTES PETRIFICADOS

geants.JPG¿Leyeron sobre el aumento en el precio del cobre? Bueno, en Villa Monsalvo, donde yo vivo, los ladrones de cable y supongo que sus compradores, están muy al tanto de estas novedades financieras y están invirtiendo tiempo y esfuerzo… en dejarme a mí sin línea telefónica y por ende, sin internet.

En los días aciagos que siguieron al robo de los cables, obligado por las quejas de los vecinos que no admiten que uno pueda divertirse escribiendo las letras V.R. en la pared a base de orificios de bala, me puse a leer parte de los comics que me bajé de internet y que son por el momento los que no me puedo comprar.

En otras palabras: me di una panzada de Spirou. Me leí no solo Spirou en Tokio de Morvan y Munuera, sino también Los Gigantes Petrificados (Les Géants Prétifiés) de Yoann y Vehlmann, que en realidad me consiguió un amigo lleno de recursos.

El primero es parte de la serie “oficial”. El segundo es el debut de la colección One-Shot, en el que autores invitados hacen un álbum de Spirou en su propio estilo. No se como serán los siguientes, pero este es una gran sorpresa.

Quizás lo que más me sorprendió es que mi cerebro, algo aturdido por el ruido de mi Webley MKVI, empezó a pensar en términos críticos y a apreciar lo bien construído del guión:

La historia gira alrededor de un descubrimiento arqueológico submarino hecho por un tal profesor Martin, un petiso de anteojos fanático de teorías paracientíficas como la Atlántida, Mu y las visitas extraterrestres, incluyendo las lovecraftianas. Fantasio atraído por la posibilidad de una buena nota y de acercarse a una rubia espectacular, quiere atraer al empresario Bill Callaway a la expedición, pero es absolutamente rechazado por Martin.

De modo que se arman dos expediciones, con distintos métodos y con los personajes principales por separado: Fantasio con Callaway, que tiene plata para comprar equipo y permisos del gobierno en el área a investigar. Spirou con Martin, otra experta en cultura Maorí y unos maoríes que saben más sobre Tolkien que sobre su propia cultura.

artefact.jpgObviamente las dos expediciones terminarán coincidiendo, pero en el medio esos maoríes empezarán a interesarse realmente por su propia cultura y aunque sin mucho método, intentarán defenderla.

Pero lo genial es que la estructura de la historia explora el tipo de personalidad que tiene Spirou y Fantasio y como pueden seguir siendo amigos aunque corran la aventura por separado.

Algo que me llamó mucho la atención es la personalidad de Spip en esta historia. Spip es genial, y siempre es un as en la manga. En Spirou en Tokio la ardilla habla o mejor dicho piensa hasta por los codos, incluso con el narrador en off de la historia. Acá, donde cumple el mismo papel de sacar las castañas del fuego (no pun intended) no habla para nada y parece más que nunca una ardilla. Hace cosas como juntar bellotas y guardarlas en la capucha del buzo de Spirou, pero sigue igual de inteligente. Es simplemente un punto de vista no omnisciente de ver la historia.

A veces me critican porque me fijo más en los guiones que en los dibujos. Digo entonces que los dibujos de esta historieta son espectaculares, sorprendentes. Las escenas submarinas en la que la oscuridad abisal es repentinamente iluminada por la fosforescencia de los peces te reconcilia con cualquier historia acuática que te haya desilusionado. Otro ítem espectacular de esta historieta son las mujeres, aunque ya se sabe que todo es cuestión de gustos.

Después me despacho con otras lecturas de mi periodo inalámbrico.

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