UN DÍA DONALDISTA
Ayer fue un día donaldista. Salió el tomo 10 de la Nueva Biblioteca de Historieta Clarín, dedicado a Mickey y a Donald. Como es la costumbre en esta colección, la elección del material tiene que ver con mostrar un panorama cronológico de los personajes. Mickey está representado por una larga aventura escrita y dibujada por Floyd Gottfredson que se llama “Mr. Slicker and the Egg Robbers”. Esta edición incluye tiras que no siempre se publican, por una cuestión de corrección política. En ellas, el ratón trata de suicidarse de distintas maneras, por supuesto sin conseguirlo. Es un muy buen ejemplo de humor negro, que no sé por qué me hace acordar al timing que usaba Dante Quinterno en las tiras diarias de Patoruzú.
Después viene “Mickey y las habichuelas mágicas” que si no me equivoco es una adaptación de una de las películas, coprotagonizada por Donald y Goofy. Es raro, porque es un Donald muy parecido al que aparece en los dibujos de House of the Mouse o La Casa de Mickey. ¿Nunca vieron esos programas? ejem, yo tampoco, yo tampoco.
Le sigue una de Paul Murry , dibujante que durante mucho tiempo uno identificaba con las aventuras de Mickey. Es ese Mickey que se viste como Bing Crosby. La historieta pertenece la revista The Phantom Blot, es decir, un comic-book dedicado al archienemigo de Mickey, que apareció alguna vez en la época de Floyd Gottfredson y que lleva bajo la máscara el rostro de Walt Disney. Ese comic book apenas duró siete números, pero es notable que haya existido.
No se cuánto tiempo hace desde la última vez que se publicó algo de Carl Barks en Argentina, tendría que revisar algunos datos. Estoy casi seguro de que lo último en personajes de Disney fue en 1999 cuando salía alguna historia corta de Mickey o algún suplemento dedicado a Paperinik (esa idea italiana de Donald como superhéroe) en la revista Disney Explora.
Hay dos historias de Barks en el libro: The Ghost of the Grotto, donde ya se perfila una relación diferente, más familiar entre Donald y los sobrinos. Donald trabaja recolectando algas y se enfrenta a una antigua leyenda. Esta es otra de las historias de Barks que uno podría sumar a la inspiración para las películas de Indiana Jones.
La otra de Barks es una de mis favoritas: “La Ciudad de los techos de oro” tiene a Donald y a Scrooge (Tío Rico) compitiendo para ver quien puede hacer mejores negocios a partir de un simple trabajo.
Acá aparece algo fundamental en relación a las críticas que se le hacen a Tío Rico. El origen de su fortuna tiene que ver con el trabajo duro y con el ingenio, no es ni mágico y afortunado.
El volumen trae dos historietas en las que aparecen Los 3 Caballeros, es decir Donald, Zé Carioca y Panchito Pistolas. La primera es una rareza: la adaptación de la película de Disney donde aparecieron estos personajes juntos, dibujada por Walt Kelly, famoso por ser el autor de la tira Pogo.
La otra, escrita y dibujada por Don Rosa, mi autor favorito junto a Barks es “Los 3 Caballeros cabalgan de nuevo. Donald lleva a la frontera a los sobrinos para una reunión de los Cortapálos Juniors y se vuelve a encontrar con Zé y con Panchito. Van juntos a buscar una mina de plata y son perseguidos por un villano “Sombrero de Oro” cuyo rostro le parecerá familiar a cualquiera que haya visto “El tesoro de la Sierra Madre”. Pasa que Don Rosa es un cinéfilo feroz, siempre aparecen en sus historietas referencias a clásicos del cine, como por ejemplo escenas de “Ciudadano Kane” o el mismo camión de “El Salario del Miedo”.
Una de las cosas que más me gustan de esta historia y de las historias de Don Rosa en general, es el contraste de los caractéres de cada personaje. Zé y Pancho piensan todo lo que se van a comprar si encuentran el tesoro, mientras que Donald, un tipo con tres chicos a su cargo, piensa poner el dinero que obtenga en un banco, para pagarles la universidad.
En ese mismo sentido, Zé Carioca recuerda cuando corrían aventuras y perseguían “señoritas”. Pero Donald lo calla con miedo: “Sshhh… Daisy está apenas en el país de al lado”.
Realmente es un placer ver publicadas estas historias en el país y a nivel nacional. Ojalá que pique tanto la curiosidad por estos autores que puedan existir más ediciones nacionales de Floyd Gottfredson, Carl Barks y Don Rosa. Y por qué no, de otros autores que continuaron dando vida a esos universos de patos y ratones.
Me olvidaba. Carlos Trillo se manda un prólogo nostálgico, que se nota escrito con toda la pasión de un fan.
Creo que este libro va a ser de los que vuelen pronto de los kioscos así que si lo querés, buscalo ya. Ahora con permiso, se me va el arroz y tengo unos huevos cuadrados listos para fritar.






Puta madre! El lunes me compre el libro de Clarin y ayer me compre la caja 1 de la Carl Bark Library (en una libreria de viejo, entre el club y lo de Beto) y se repite “La Ciudad de los techos de oro”.
Bueh, que se le va a hacer.
Fabio tenes idea si en los Don miki aparecian las historias de Carl Barks o era algun emulo?
Yo primero la leí en francés en la Picsou, después en inglés y esta es la primera traducción que veo al castellano. Tenés una Carl Barks Library, no te podés quejar. ¬¬
En Don Miki he visto muy poco de Carl Barks.
¿por qué? Porque ese formato chiquito es el de las revistas italianas. Es más fácil meter historietas de Marco Rota o Giorgio Cavazzano que volverse mono adaptando viñetas. Igual he visto muy pocas de Carl Barks y de Tony Strobl.
Donde salían más cosas de Barks era en la colección Dumbo. Pero seguro la tenés en tuCBL, ahora… Las Minas del Rey Salomón es una de las historias mas divertidas, y la he visto en una de esas revistas Dumbo.
La asociación con Quinterno se debe a que éste era un gran admirador de todo lo de Disney. Acerca de las diferencias de cómo van a invertir la plata José Carioca, Pancho y Donald, no se debe olvidar que los dos primeros son oriundos de países periféricos, gente mucho mas egoísta que la de los desarrollados, que se caracterizan justamente por su enorme altruísmo!!!
muy bueno el libro, no lo termine pero ya se gano el cielo con la primer historieta de mickey. es genial que trata de suicidarse varias veces! es genial.
brian.
dice Miguel Dao:
“Acerca de las diferencias de cómo van a invertir la plata José Carioca, Pancho y Donald, no se debe olvidar que los dos primeros son oriundos de países periféricos, gente mucho mas egoísta que la de los desarrollados, que se caracterizan justamente por su enorme altruísmo!!!”
Pero por favor… no jodamos con esas idioteces del chileno Dorfman, que ahora vive comodamente en USA. Don Rosa hace referencia a una búsqueda del tesoro por dos aventureros, cuyas vidas son muy diferentes a la de Donald, un tipo que tiene 3 sobrinos a su cargo y que va de laburo en laburo para mantenerlos. No tiene nada que ver con esa idiotez propagandística de “Para leer al pato Donald”…
vos te creés que yo hablo por boca de Dorfman? vos te creés que Dorfman es el único que pensó estas cosas? tenés poca lectura…
la primera historia es genial,tiene una trama que pese a que en una parte “se deforma” termina siendo bien construida.
muy buen blog
que estes bien
cata-.