EL ÁRBOL QUE COMÍA BARRILETES
En el mismo lugar donde encontré un ejemplar de Shotaro va a la Guerra –joya inestimable, clásico de la historieta argentina siempre a punto de ser descubierto por nuevas generaciones– descubrí otro clásico de siempre, en un formato que me sorprendió descubrir.
Se trataba de un libro que recopilaba tiras de Peanuts. Tengo varios y de todos tamaños. Tengo los apaisados publicados en México y en España.
Tengo un par de libritos de bolsillo:uno es brasileño, parte de una colección que anunciaba una recopilación de tiras de Mafalda como segundo volumen y otra, similar, pero edición yanqui.
Tengo varias comic-books de Periquita publicados por Editorial Novaro. Los compré solamente porque traían historietas de Peanuts (Carlitos y su Pandilla). Hoy también las hubiese elegido por los comics de Periquita (Nancy, de Ernie Bushmiller), ya que algunas de esas historietas las dibujaba John Stanley.
En la versión Novaro, Schroeder se llama Germán (bien pensado) pero Snoopy se llama… ¡¡TILÍN!! (¿Tilín? ¡¡No puedo soportarlo!! ¡¡Aaaauggh!!).
Ah y tengo Snoopy contra el Barón Rojo, de la colección 17 x 22 que publicaba Grijalbo. Es uno de los que me encanta releer en verano. He dicho muchas veces y no siempre en el momento adecuado, que la “Gran Guerra” es mi guerra favorita. Y Snoopy reproduce todos los clichés de las películas y las novelas que transcurren en lo que después se llamaría la Primera Guerra Mundial: los duelos aéreos, las trincheras, el espía al estilo G-8 que tiene que atravesar “la tierra de nadie” o las líneas enemigas para luego volver con valiosa información a su base. Es, después de todo un tipo de historia que mucho después, a finales de los 40, era habitual encontrar en Doc Savage.
En este librito que me compré también hay unas cuantas tiras en relación al “As de la aviación de la Primera Guerra Mundial” es decir Snoopy, que trata de aprender francés para hablarle a las bellas campesinas francesas (cualquiera de las chicas de la tira) y se sorprende cuando le contestan en ese idioma. Hay unas cuantas tiras con mucho francés de guía turística, es muy gracioso.
Pero la más graciosa de esas tiras es aquella donde Snoopy intenta pasarse al alemán:
“Aquí está el As de la Aviación de la Primera Guerra Mundial estudiando su libro de frases en alemán”
“Ich, meiner, mir, mich, du, deiner, dich, der, dessen, dem, den, die, deren, der, die”
“Aus, auer, bei, mit, nach, seit, von, zu, an, auf, hinter, in, neben, über, unter”
“¡¡¡ME RINDO!!!
Cómo hubiera necesitado esa tira cuando estudiaba alemán en el secundario. Ya bastante cuesta aprenderse las preposiciones en castellano.
Algo muy especial que tiene este libro es el formato. Mide 7×10 y trae dos tiras diarias por página, ordenadas en cuadro y divididas por una línea. No solamente se lee perfecto, sino que entran maravillosamente bien las dominicales, que en la mayoría de las colecciones quedan fuera. Es un formato que deberían estudiar quienes recopilan tiras o están pensando en recopilarlas. Si es que alguno está pensando semejante cosa.
Bueno, me vuelvo al trabajo que últimamente me mantiene bastante ocupado. Envíen sus telegramas al 221 B de Baker Street. Todos sus pedidos serán contestados a la brevedad por mí o por el doctor Wilson, digo… Watson.






no soportaria leerlo en portugues sabiendo que la traduccion es tilin :S
snoopy es re capo, pero lei poco de snoopy. ojala pudiera leer mas de snoopy porque snoopy es re capo.
brian.
Te odio.
En una galeria que queda sobre Florida entre Viamonte y Cordoba creo, abajo está lleno de librerias, en una de ellas hay una edición amarilla, tamaño Shotaro mas o menos, en ingles, muy linda.
pasame la dirección de ese antro del saber, te lo suplico!