BANDA DIBUJADA Y EL MUNDO FASCINANTE
¿Se acuerdan de cuando Billiken publicaba las historietas de La Hormiguita Viajera o del Mono Relojero en álbumes de tapa dura? ¡En serio! ¿Recuerdan la época en la que los kioscos de revistas refulgían con nuevas aventuras de Astérix? Bueno, yo sí.
Desde hace tiempo, la organización revolucionaria Banda Dibujada, que trabaja por el retorno de la Historieta Infantil en forma de libro (o álbum, claro). Parte de ese trabajo titánico tiene que ver con la difusión y puede verse en la ya larga serie de entregas de El Fascinante Mundo de la Historieta, donde distintos autores de comics dan ejemplos del lenguaje particular del noveno arte.
Además de explorar entre otros elementos, las onomatopeyas o la descripción del tiempo, apareció un nuevo tema, el de los distintos nombres del arte secuencial en otros países. La primera fue “¿Por qué Fumetti?” (el nombre de la historieta en Italia) y la más nueva es “Por qué Bande Dessineé“, que es la historieta que tuve la suerte de guionar. Los dibujos son de Adrián Montini, que hace ya bastante tiempo ilustró una seudo-poesía que escribí (”Fabio el belga”) y que se publicó en la revista El Historietista como una coda a una muy completa nota de César Da Col sobre Spirou.
Ese dibujo, que se llamaba “Encuentro de estilos” era un crossover (y un crossdresser) de las dos principales escuelas belgas de historieta y los dos personajes que la representan: Spirou y Tintin. Montini es experto en ambos estilos y en esta nueva historieta para Biblioteca imaginaria, lo demuestra.
Me encantan los cameos que puso Adrián. Desde la cola del marsupilami hasta el kronston del último cuadrito. Los dos chicos que leen álbumes son Boule (Dany cuando Billiken publicaba Dany y Pompón o Bill cuando Spirou Ardilla publicaba Bill y Bolita) y Benoit Brisefer, el chico más fuerte del mundo (salvo cuando se resfría), creación de Peyo, el mismo de los Pitufos.
Davine es un homenaje a la esposa de Rob-Vel y su colaboradora en las primeras historietas de Spirou. Cuando el creador del botones pelirrojo fue movilizado (c’est la guerre, mon ami) ella se encargó del personaje. Siempre me fascinó el hecho de la revista Spirou fuera un símbolo de la lucha contra el invasor, resistiendo cuanto pudo al intento nazi de copar el medio para emitir propaganda.
Recuerdo que en Holanda los nazis querían convertir al detective Dick Boss (aparecía en unos libritos de bolsillo) en un miembro de las SS, pero su autor pasó a la clandestinidad y se dedicó a falsificar identificaciones y documentos para la resistencia.
Spirou desapareció durante la guerra y cuando volvió a aparecer la numeración era la que hubiera correspondido a esa fecha, si nunca hubiese dejado de salir. A Hergé lo han llegado a acusar de colaboracionista por no haber hecho algún gesto semejante y limitarse a dibujar una aventura de Tintin dentro de una revista controlada por los alemanes.
¿Cómo condenar a un creador semejante por querer seguir trabajando y haciendo evolucionar a sus personajes? Tintin cargó durante ese tiempo con hongos gigantes y estrellas misteriosas, pero cuando la guerra terminó estaba todo listo para la aparición de su propia revista y la cristalización de lo que Ives Chaland bautizaría varias décadas después, “la línea clara”.
Perdón, me fuí de nuevo por las ramas. Espero que disfruten la historieta y nos ayuden a difundir el trabajo de los amigos de Biblioteca Imaginaria y Banda dibujada.





