EXTERMINIO: EL REGRESO
Dijo Fabio Blanco: “Ojalá la película de El Eternauta sea tan buena como Exterminio 2 (28 Weeks Later)”.
Así es, anoche vi una previa de Exterminio 2 (estos títulos en castellano siempre suenan tan tontos, pero bueno) sin saber qué esperar aunque algo condicionado justamente por el parecido que la primera película tenía con El Eternauta, un tema que nos ha llevado a muchos dentro de la lista de Mariano Chinelli si Danny Boyle habría leído la historieta de Oesterheld y Solano. Ya saben, las calles vacías, los cadáveres, el protagonismo de un grupo más que el de un individuo, la zona de seguridad…
(Sigan leyendo, creo que puedo hacerlo con un mínimo de SPOILERS)
Decía que empezó la película, yo pensaba en El Eternauta y me encuentro con un grupo familiar encerrados en una casita no muy diferente al chalet de Vicente López (salvo que este estaba en una pradera inglesa). Ahí se refugian, la pareja protagonista, una pareja de ancianos, un tipo con pinta de árabe y una chica adolescente. Es decir un grupo de gente heterogénea, como el de la historieta.
Yo estaba fascinado con el guiso que estaba comiendo esa gente, tan parecido a lo que uno come por acá en invierno cuando pasa algo terrible y comienza una escena larga y terrorífica, que si hubiera pasado en El Eternauta, la historieta hubiera durado unas pocas páginas, adiós con los robinsones modernos.
¿Seguimos con las comparaciones? Acá también hay sobrevivientes y una reunión familiar (no les estoy contando mucho más de lo que seguro vieron en el trailer) en la zona descontaminada de Londres. Los infectados fueron aislados y muertos de hambre y tras la cuarentena, el Ejército de los Estados Unidos se ocupa de la administración.
Ehh… sí, ese ejército. El mismo que confunde tan frecuentemente “fuego amigo” con “fuego enemigo”. El que vemos apuntar a niños en Irak o disparar contra gente cuando le tiran piedras. Ya lo conocen. Acá son muy simpáticos pero en el fondo tienen la misma onda que todos los militares de las películas de George Romero.
Sin embargo, un par de ellos, deciden a último momento seguir sus propias reglas (seres humanos antes que soldados) y proteger a un pequeño grupo de sobrevivientes entre los que podría estar la cura a la plaga. Y uno realmente simpatiza con ellos, se preocupa por ellos… hacía mucho que no me pasaba eso con una película.
Así que por un lado tenemos una metáfora política. Directamente la zona controlada por los militares recuerda a Irak, pero a mí enseguida me recordó a DMZ, la historieta de Brian Wood y Ricardo Burchielli, en la que hay una guerra civil en Estados Unidos peleándose en las calles de Manhattan, y que casualmente existe un proyecto para adaptarla al cine. Ahí también hay militares confiados en que tienen todo bajo control, pero bueno… el parecido tiene que ver, sobre todo con el ambiente que se respira.
Y por el otro lado tenemos esta reunión familiar en la que el padre esconde algo que lo enfrenta a sus hijos y a su mujer. Imaginen a Juan Salvo, su mujer y su hija reencontrándose para sentir odio el uno por el otro. Lo que ocurre en esta familia es puro Shakespeare, es el fantasma del Rey Hamlet atacando a su hijo como el de aquel cuento de Ambrose Bierce.
Lo genial es que lo monstruoso, ese odio entre los personajes que los lleva a la mas impresionante violencia doméstica jamás representada en el cine, es absolutamente humana. La enfermedad es apenas un catalizador para algo que está latente y que siempre es más horrible.
Seguro que mañana vuelvo a comentar algo más, con spoilers mucho más groseros (”si, me gustó cuando al final…”). Pero quería mencionar un detalle que me pareció ver, aunque pasó demasiado rápido.
Cuando los dos chicos venidos del extranjero llegan al departamento que les asignan encuentran una carta de bienvenida escrita con el tipo de letra Albertus, el mismo que usaban en la serie británica El Prisionero. Ahí tambien, al llegar a la Villa de la cual nadie podía escapar, el protagonista encontraba una nota que decía “Well-come home from home“.
Pero no se, a lo mejor fue solo mi imaginación…
Comentarios(7)





[...] Error500 y el fin de la era cool de Google – html life se pone melancólico con su pasado en Ya.comFabio se mando una reseña de Exterminio 2 que me dejó sin palabras [...]
Wonderful post
Yo también fuí a ver la película. Para mí fue algo un tanto decepcionante. Ver a Robert carlyle me entusiasmó pero las escenas de los asesinatos de los rabiosos edjaron mucho que desear. Muy censuradas para mi gusto, truqueadas con sonidos estridentes en escenas de silencio. Cambian una cosa por otra cuando lo que queremos ver es Gore puro y natural. No sé, creo que el maquineísmo en el cine ha llegado a extremos insospechados.
Roberto:
No hay devoluciones. Lo que vos describís se llama elipsis.
Te recomiendo Shakespeare Apasionado.
me paresio un pela lok te la recomiendo
Ah, si. Claro, claro… ¬¬
Aaah, si, utilicé la imagen de tu blog, la encontré en google, no fue por nada especial, simplemente necesitaba una imagen de la caratula del film. Espero que no te alla molestado.
Acabo de leer tu comentário. No se… cuando veo un film, trato de no ahcer comparaciones, aunque claramente en algunos es inevitable. Me parece buen comentário en cualquier caso, buen observador.
Saludos!