EL AÑO DE LA GRIPE
Ya no me acuerdo quien dijo que pensabamos que el siglo XX iba a ser el siglo de la bomba atómica o de la carrera espacial y resultó ser el siglo del piercing. El año pasado fue el del granizo y este el de la gripe, una gripe como para matar una flota de marcianos a estornudos, una gripe como para varias sagas de Stephen King.
Como no tenía otra, trabajé a ritmo lento, quejándome como José Chung de no haber sido plomero o carpintero. Por suerte, además de cosas que escribir uno tiene mucho que leer y en estos días me llegó Legend of Wonder Woman, de Kurt Busiek y Trina Robbins.
Es una saguita de cuatro números que Trina dibuja en su estilo, reminiscente del de H. G. Peter . Es una historieta de transición, una especie de puente entre la Wonder Woman pre-crisis y la que encararía famosamente George Pérez.
Lo que me llama mucho la atención en un comic con tantas mujeres (Wonder Woman, Etta Candy, las reinas gemelas de la Tierra de los Espejos y la sádica Atomia, emperatriz de la galaxia átomo), lo bien que me cae Steve Trevor. Entre tanto poder femenino, da mucha ternura. A la Mujer Maravilla le dice “Ángel” lo que me recuerda todo el tiempo a aquél capítulo de la Justice League animada en la que la Liga peleaba contra Vandal Savage en la Segunda Guerra Mundial. Linterna Verde estaba con los comandandos del Sargento Rock, y Diana encontraba a Steve Trevor.
Hay otro personaje que pensé que no me iba a gustar y que me encanta. En realidad es un personaje que Trina Robbins no quería incluir, era una idea de Kurt Busiek, pero Trina le encontró la vuelta cuando Busiek se empantanó. Es la sobrina de Etta Candy, una nenita rubia llamada Suzie, que anda todo el tiempo cargando un libro sobre mitología. Trina cuenta que cuando la dibujaba, con esas trenzas que parecen pretzels se le hacía muy familiar. Le parecía posible que hubiese copiado a algun personaje de la Golden Age que no recordaba. Pero no, encontró pronto la respuesta, cuando vio en un viejo baúl una foto donde aparecía la misma nenita: era ella cuando tenía unos 12 años. Sin saberlo, estaba cumpliendo su sueño de siempre, el de acompañar a Wonder Woman en sus aventuras.
La historieta recrea el tipo de aventura que hacían Charles Moulton y H.G. Peter: mucho elenco femenino, hechos científicos y paracientíficos, psicología. Tengo que hacer una lista de los recursos con los que contaba el personaje, porque el otro día encontré varios que eran muy parecidos a los de Doc Savage y La Sombra. Wonder Woman tenía una Isla de la Transformación adonde mandaba a algunos villanos para reformarlos.
(El tema de los orígenes pulp de los personajes da para largo. Ayer leía un reportaje a Anthony Tollin que hablaba de la historia de The Shadow, en la cual se inspiró Bill Finger para la primera historia de Batman y parece que incluso para el mismo personaje)
Lo que me asombra es lo que han hecho en estos últimos tiempos con la pobre Wonder Woman. Parece que fuera verdad que nadie sabe qué hacer con el personaje. Recuerdo que cuando apareció Promethea todo el mundo decía que esa era la forma en la que tendría que escribirse Wonder Woman. Yo que se, probablemente ya no exista una clara conciencia feminista dentro del mainstream comiquero norteamericano.
Yo solamente se que quiero más historias asi. Tendré que juntar mucha guita para comprarme algunos archivos DC.
O seguir soñando.





