FONTANARROSA

Inodoro_Pereyra.jpgAyer a la tarde murió Roberto Fontanarrosa. Al menos creo que fue a la tarde; de repente Google empezaba a acumular la noticia proveniente de distintos diarios, TN Noticias tenía la palabra URGENTE titilando sobre la pantalla, donde se veía material de archivo donde “el Negro” hablaba sobre el lenguaje o el futbol y humoristas como Daniel Aráoz o Marcos Mundstock daban testimonio de su admiración.

Alguna gente me decía “no sabía que estaba tan enfermo”. A lo que yo respondía que sí, que por eso el Museo de la Caricatura había organizado un homenaje que tuvo que transformarse en virtual.

Es tanto el cariño que la gente sentía y siente por él, que si desde la presidencia se declararan tres días de duelo por su muerte, creo que a nadie le parecería algo descabellado.

Yo terminaba de escanear algunos dibujos de Héctor Sídoli, que también se nos fue hace poco y me puse a pensar cuál había sido su influencia sobre mí, algo que probablemente me interese a mí solo, pero que le vamos a hacer. Somos yo y mi circunstancia y a veces con mi circunstancia ni siquiera nos vemos.

Para mí, Fontanarrosa fue el tipo que se animaba a decir que la Ilíada era aquel libro que todo el mundo citaba y nadie había leído y a continuación el rápsoda ciego Homero cantaba “Aganmelón, para que llorarla tantooo”… y la diosa Minerva amenazaba con lanzar “jugo de limón” sobre la cabeza de los mortales. Eso era en color, y en las páginas de la revista Chaupinela, donde también aparecía Oswal. Para mí era el equivalente de una Playboy para otra gente, era el descubrimiento de la historieta adulta.

satiric__n.jpgNo se si fue antes o después que descubrí en alguna revista Siete Días que no se como apareció en mi casa, un par de páginas de Inodoro Pereyra. El maldito mocoso sabihondo que era descubrió enseguida que Fontanarrosa parodiaba no sólo el género gauchesco, sino el tipo de narración de los viejos radioteatros gauchescos, aunque también había algo del folklore pretencioso de aquella época:

“¡Una escarcha cósmica y demencial culebrea, loca, entre las achuras erizadas de Inodoro Pereyra. Un hielo genital y soterado, le escarba la piel, le jadea sobre el occipucio y le azota los otrora impertérritos glúteos de varonil turgencia!”

Hace relativamente poco, en la Biblioteca de Historieta Clarín apareció una recopilación de su otro personaje famoso, Boogie, que yo solía leer en Humor y en la gloriosa Superhumor. Y vi a muchos amigos que andaban con ese libro en la mano como si fuera la Biblia, con esa distensión de quien se acaba de reir mucho, pero hasta las lágrimas. Y decían: es poesía, es genial… y citaban frases como:

–¿Qué opinas de la muerte de John Lennon, Boogie?”
–Que todavía quedan tres.

¡Fuerza, Cachín! gritaba una voz misteriosa desde la platea mientras un boxeador sin cabeza, continuaba peleando aunque no logicamente no veía muy bien. Nubes radioactivas cubrían la cancha sobre un partido que pese a todo seguía como si nada. Una vieja actriz respondía a un reportaje con recuerdos que se iban mezclando y contradiciendo. Lobo Zeke perseguía a London y otros hombres por las nieves del Yukón en una de los primeros números de Fierro (¿o era el primero?).

Yo no fui amigo de Fontanarrosa. Nunca me acerqué a que me firmara un libro, aunque lo he visto firmar, siempre tan amable, paciente e ingenioso. Para mí nunca fue esa especie de pariente mediático que fue para mucha gente.

Pero yo fui su lector. Sigo siendo su lector. Puedo recitar de memoria algun que otro decir de Mendieta; algunos finales de Boogie se me han quedado grabado a fuego para siempre, algunos chistes del Clarín puedo visualizarlos claramente en mi memoria, con lujo de detalles.

Le pregunta el periodista a un ajedrecista:
–¿Está seguro de que su rival utilizó la defensa siciliana?
–Al menos juró vengarse.

Hoy dirán que el Negro no se fue, que es mentira. Que estará vivo en el recuerdo.
Yo digo que vivirá, como vivió siempre, en cada una de nuestras felices carcajadas.

 

Comments

  1. July 20th, 2007 | 4:08 am

    [...] Link to Article google FONTANARROSA » Posted at Virus Mental* on Friday, July 20, 2007 [ [...]

  2. July 20th, 2007 | 12:24 pm

    Hermoso texto, Fabio. Todos podemos pensar “cuál fue su influencia sobre mí”.

  3. July 20th, 2007 | 4:43 pm

    [...] Mi favorito siempre fue Boogie el aceitoso, que aparecía en la revista Humor, el antídoto de la Intelligentsia argentina contra la dictadura. Boogie es un matón a sueldo, misántropo (sobre todo misógino) y tan profundo como políticamente incorrecto. –¿Qué opinas de la muerte de John Lennon, Boogie?” –Que todavía quedan tres. Leido en Virus Mental [...]

Leave a reply