DIE HARD 4.0: BLOGBUSTER MOVIE

die_hard4.0_poster.jpgHoy se estrena Duro de Matar 4.0 y yo recién estoy escribiendo esta reseña. Vi la película en preestreno hace una semana junto con otros amigos blogueros, como mi tocayo de Fabio.com.ar y la gente de Encerrados Afuera y mientras pasaban los días iba pensando en distintas referencias que como maldito crítico que soy viven picoteandome la cabeza. Nosotros los críticos, por si no lo saben, somos el pueblo elegido por Dios para decirle al Creador qué quiso decir cuando le puso marsupias a los marsupiales.

Ah, y somos más populares que Jesucristo, ¡obvio!

1. El héroe de Nakatomi Plaza

Las referencias, picoteando como el Pájaro Loco sobre el techo de la casa de Andy Panda comenzaron a aparecer durante una de las primeras escenas increíbles de la película… De repente pensé “Mierda, no estoy viendo Duro de Matar 4, estoy viendo Jack Slater IV“. ¿Se acuerdan del personaje de Schwarzenegger quejándose de que él era un policía normal, enfrentandose a delincuentes normales pero que de a poco todo el mundo se había vuelto loco: cada vez más explosiones, mas locos asesinos, su hija se convierte en un monstruo patea culos…
Danny Madigan el pibe del mundo real metido en la película se lo explica de la única manera posible, y es que hay que mantener viva la franquicia y el interés del público.

John_McClane_Figure.jpgOjo, no se equivoquen. Me encanta Last Action Hero, creo que es una de esas películas incomprendidas del cine de acción, junto con la hoy olvidada Hudson Hawk, también con Bruce Willis. Pero es fascinante que Die Hard 4.0 tenga elementos muy parecidos: el sidekick casi adolescente que le habla al héroe de un mundo que éste no termina de entender, la hija patea culos tan dura de matar como el padre y John McClane está (finalmente) divorciado de Holly Gennaro.

¿Por qué me gustaba tanto John McClane? Porque me gustan los personajes que improvisan con lo que tienen alrededor, como por ejemplo el James Bond de License to Kill (1989), que podía usar un arpón primero para matar a un esbirro del villano (estos términos técnicos) y usarlo para escapar haciendo esquí acuático. Si McClane usaba una estalactita de hielo para defenderse cuando perdía su arma en la segunda película, en Die Hard 4.0 es capaz de usar un auto cuando se queda sin balas.

2. Shoeless John

¿Se acuerdan que en Duro de Matar McClane se la pasaba descalzo casi toda la película? Incluso había una escena en la que él se sacaba los vidrios de los pies… auch.
Un personaje de historieta que siempre me recordaba ese detalle es Jack Hawksmoor, uno de los miembros de The Authority. The Authority para los que no lo sepan es una serie de comics creada por Warren Ellis y Bryan Hitch en el que un grupo de superhéroes atípicos (hey, son personajes del Viejo Bastardo, mas vale que son atípicos) se enfrentan con enemigos de esta y otras dimensiones en medio de escenas de destrucción masiva. Hawksmoor está ligado “espiritualmente” a las ciudades, al punto de comunicarse con ellas o usar toda una ciudad como un ser vivo para enfrentar una amenaza proveniente del futuro.

jennysparks3-jack.jpgJack Hawksmoor tambien anda descalzo, pero las plantas de sus pies tienen las estrías de unas zapatillas… ¿no es el sueño de todos los chicos? poder andar descalzo sin miedo a lastimarse. No necesita comer,
Algún día cuando encuentre la excusa voy a intentar hablar de chamanismo urbano, un tipo de magia pensada para actuar en las ciudades y ayudar a la gente que vive en edificios de la misma manera que un chamán de una tribu ayuda a su pueblo.

Esa relación entre Hawksmoor y McClane volvió a mi cabeza mientras veía Die Hard 4.0. El personaje de Bruce Willis puede ser un policía al viejo estilo y su compañero de ocasión un joven hacker, pero ambos tienen una relación con la ciudad que se complementa. McClane camina sobre los autos, se cuelga de los edificios, sabe que una puerta (y casi nada) detiene las balas y desconfía de la autoridad tanto como su sidekick, que ve a la ciudad (me olvidé mencionar que se trata de Washington) como la gran estructura de información que es lo que los hackers de sombrero negro (los terminos no son exactamente esos pero estaba pensando en películas de cowboys, whoa) quieren destruir.

Ok, algunos dirán que lo que hace John McClane es increíble, que solamente podría hacerlo si fuera un superhéroe como Jack Hawksmoor u otro modelo de Terminator (hay una escena clave que hace referencia al personaje). No, no es así, no es increíble. Es el verosímil que se fue construyendo desde la primera película. Bruce Willis tiene que llegar al final. El tipo es indestructible, sufre, desarma y sangra… Recuerden que en una de las películas está encerrrado en la cabina de un avión y escapa de una granada eyectando el asiento. La cámara lo enfoca desde arriba acercándose a nosotros mientras abajo ocurre una explosión. Esa escena resume todo nuestro credo sobre John McClane. El peligro, la oportunidad, el escape increíble.

Vuelvan a Goldfinger y vean cómo se hace. Después de dos películas de espías con mínimos elementos fantásticos James Bond aparece con un pato en la cabeza para camuflar su entrada como buzo que inmediatamente cambia a dandy de smoking. Luego ve a un asesino reflejado en las pupilas de la chica que está besando, pero como está desarmado, lo empuja a una bañadera llena de agua y le suelta encima un ventilador enchufado. Se arregla la corbata de moño y murmura “shocking”. A partir de ahí nada de lo que pase será inverosímil. Dame un Aston Martin que vuela o un sombrero que le corta la cabeza a las estatuas (quiero uno). Todo es posible en el mundo de James Bond a partir de esa escena.

3. Yippi-kay-ay, motherfucker!!!

–Che, comiquero, ¿y el gordo Kevin?
–¿Qué pasa con el gordo Kevin?
–Kevin Smith, papá ¿Vos no sos comiquero? Te olvidaste que en la película aparece Kevin Smith.
–Se, aparece y es divertido. Pero toda la película es divertida… salvo una que otra expresión que se repite, los diálogos me mataron de risa. Es como El Último Boy Scout pero muchísimo más graciosa. Incluso viendo a la hija de McClane, uno podría pensar que es la misma pendeja terrible de aquella película, bastante crecidita.
die_hard_4.0_buddies.jpg–Pará… ¿Me estás diciendo que no te gusta Kevin Smith, el genio de Chasing Amy? ¿El guionista de Daredevil?
–No me banco a Kevin Smith, no me tiene por qué gustar cada tipo que haya escrito comics de superhéroes y se gane una reputación con diálogos de secundario. Dejame de joder con el novio de Ben Affleck. Ah y tampoco soporto a Tarantino.
–Ni a Charlie Kaufman, ya se. A vos te gustan esas películas de Fritz Lang que no conoce nadie.
–Puede ser. Pero ya que mencionás a Kaufman, el idiota que no fue capaz de adaptar El ladrón de Orquídeas sin convertirlo en algo masturbatorio y supuestamente relevante, te comento que esta película está basada en un artículo que salió en la revista Wired.
–¿Cómo en un artículo? ¿Aparece John McClane?
–Nah, el artículo pinta en 1997 como podría ser un ataque que dejara a Estados Unidos prácticamente indefenso. La película sigue paso por paso el plan de los terroristas que imaginó el autor, John Carlin.
–Al final vos hacés muchas comparaciones pero no decís si la película te gustó.
–Sí, que me gustó… ¿y eso qué tiene que ver?
–Andá a cagar.
Yippi-kay-ay, motherfucker...

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