LO TIRA A UN DESPEÑADERO… O ALGO ASI

Green_Lantern___10.jpg(…) Escribí historietas durante tres o cuatro años, cada vez con mayor pericia y éxito. Eran días maravillosos para un novato. Las posibilidades se estababan expandiendo, había una gran demanda de guiones, uno podía escribir tres o cuatro por semana y experimentar mientras aprendía el oficio.

Los guiones eran generalmente una rara combinación de ciencia ficción con historias de pistoleros. Para dar una idea de cómo eran, he aquí una típica conferencia telefónica con un jefe de redacción a quien llamaré Chuck Migg, acerca de una historieta que llamaré “Capitán Héroe”. Naturalmente ambos nombres son ficticios. El diálogo no.

–Escucha -dice Migg-, te llamé porque hay que hacer algo con Capitán Héroe.
–¿Cuál es tu problema?
–Cerramos la revista la semana entrante y nos faltan trece páginas. O sea un guión entero. Tenemos que inventar uno ahora mismo.
–¿Algo especial?
–Nada especial, salvo dos cosas. Debemos ser originales y debemos ser realistas. Basta de fantasía.
–Correcto.
–Te escucho.
–Espera un momento por amor de Dios. ¿Quién crees que soy? ¿Saroyan?

Dos minutos de concentración intensa, luego Migg dice:
–¿Qué te parece esto? Un científico loco inventa una máquina para acelerar a la gente. De modo que unos malandrines la roban y la usan. ¿Comprendes? Se mueven con tal celeridad que pueden asaltar un banco en una fracción de segundo.
–No.
–Hacemos un cuadro grande mostrando el dinero y joyas que desaparecen con líneas borrosas y … ¿Por qué no?
–Es un plagio de H. G. Wells.
–Pero aún así es original.
–De cualquier modo es demasiado fantástico. Dijiste que debíamos ser realistas.
–Claro que lo dije pero eso no significa que no podamos ser imaginativos. Lo que debemos hacer…
–Un momento. No cortes…
–¿Se te ocurrió algo?
All-American_Comics_61.JPG–Tal vez. Suponte que empezamos con un fulano que hace algún experimento. Es un científico pero no está loco. Este es un fulano recto y sincero.
–Te entiendo. Está haciendo un experimento por el bien de la humanidad. Un gancho narrativo diferente.
–Tendremos que usar algún metal terrestre raro; el cerio, tal vez. O…
–No, volvamos al radio. Hace tres números que no lo usamos.
–De acuerdo, radio. El experimento es un éxito. El científico resucita un perro con el suero de radio.
–Estoy esperando el viraje.
–El suero se le infiltra en la sangre. De científico bonachón se transforma en demonio.

En ese momento, Migg se exalta.
–¡Lo tengo! ¡Lo tengo! Lo haremos como el rey Midas. El científico es un alma tierna. Acaba de terminar un experimento que traerá la vida eterna a toda la humanidad. De modo que sale a caminar por el jardín y huele una rosa. ¡Blum! La rosa muere. Alimenta a los pájaros. ¡Uam! Los pájaros revientan. ¿Cómo interviene Capitán Héroe?
–Bien, tal vez aquí podríamos jugar a Jekyll y Hyde. El doctor no quiere ser la muerte ambulante. Sabe que existe un medicamento raro que neutraliza el radio que se le infiltró. Tiene que robarlo de hospitales y Capitán Héroe se pone a investigar los robos.
–Gran interés humano.
–Pero aquí tienes el próximo viraje. El doctor se inyecta el medicamento y cree estar a salvo. Luego la hija entra al laboratorio y al besarla la mata. El medicamento ya no surte efecto.

green_lantern_code.jpgA esta altura, Migg está en órbita.
–¡Lo tengo!¡Lo tengo! Primero ponemos la leyenda: EN EL LABORATORIO SOLITARIO UN CAMBIO ESPANTOSO TORTURA AL DOCTOR… como se llame. ¡¡¡AHORA SU NOMBRE ES DOCTOR RADIO!!! Bonito nombre, ¿eh?
–De acuerdo.
–Luego ponemos varios cuadros mostrando cómo se pone verde y aúlla y rompe cosas y aúlla: ¡EL MEDICAMENTO YA NO PUEDE SALVARME!¡EL RADIO SE ME ESTÁ INFILTRANDO EN EL CEREBRO!¡ESTOY ENLOQUECIENDO, JA JA JA ¿No te parece realmente dramático?
–Grandioso.
–Bien. Con eso liquidamos las tres primeras páginas. ¿Qué pasa con el Dr. Radio en las diez siguientes?
–Un final de pura acción. Capitán Héroe lo rastrea. Él le tiende una trampa a Capitán Héroe. Capitán Héroe escapa y atrapa al Dr. Radio y lo tira a un despeñadero o algo así.
–No. Haz que caiga a un volcán.
–¿Por qué?
–Así podríamos inventarle una continuación al Dr. Radio. Promete demasiado. Podríamos hacer que atraviese las paredes y las cosas a causa del radio.
–Claro.
–Este será un gran personaje, así que escribe sin apuro. ¿Puedes empezar hoy? Bien. Mañana mandaré un cadete a buscarlo.

El gran George Burns, lamentando la muerte del vodevil, dijo una vez que “ya no hay lugares para que los jóvenes sean puercos”. Las historietas me dieron la gran oportunidad para librarme de muchas porquerías estilísticas.

detective_1942.jpgLa línea “lo tira a un despeñadero o algo así, tiene una significación especial. Nos habíamos impuesto reglas muy estrictas sobre la muerte y la violencia. Los Buenos nunca mataban deliberadamente. Peleaban, pero sólo con los puños. Sólo los villanos usaban armas mortales. Podíamos mostrar la inminencia de la muerte (un personaje cayendo de un edificio alto. Aiggghhhh!) y podíamos mostrar el resultado de la muerte (un cadáver, pero siempre boca abajo). Nunca podíamos mostrar el momento de la muerte, nunca una herida, un rictus, sangre, a lo sumo un cuchillo sobresaliendo de la espalda. Recuerdo el shock que sacudió a la oficina de Superman cuando Chet Gould dibujó una bala perforando la frente de un villano en Dick Tracy.

Teníamos otras reglas estrictas. Ningún policía podía ser malvado. Podían ser tontos, pero debían ser honestos. No aprobábamos la policía corrupta de Raymond Chandler. No podía usarse ningún artefacto científico ni mecánico a menos que estuviera sólidamente fundamentado en los hechos. Nos reíamos de los aparatos estrafalarios que Bob Kane inventaba (en general, él escribía sus propios guiones) para Batman y Robin, a quienes nosotros llamábamos Batman y Rabinowitz. El sadismo era absolutamente tabú; ninguna escena de tortura ni de dolor. Y desde luego, el sexo estaba totalmente descalificado.

ALFRED BESTER
“Mis relaciones con la ciencia ficción” (fragmento)
El Péndulo #7, marzo de 1982. Traducción de Carlos Gardini.

 

Comments

  1. August 28th, 2007 | 9:40 am

    Gracias Fabio, no conocía este texto de Bester, ni mucho menos lo de “Batman y Rabinowitz”.

    Aquí cuentan que van a reimprimir un guión de un episodio de radio de The Shadow escrito por Bester (reciclado de un guión de Green Lantern) en el décimo tomo de la colección actual:

    http://www.comicmix.com/news/2007/06/25/the-shadow-knows/

    “[….]”The Immortal Murderer,” a 1944 Alfred Bester Shadow radio script which pits The Shadow against an immortal Neanderthal (and yes, it was a rewrite of Alfie’s earlier Vandal Savage story from Green Lantern #10). “

  2. Fabio
    August 28th, 2007 | 3:07 pm

    Muy buen dato, Rodrigo, gracias.

    Tengo un bolsillo para el comic, otro para el pulp y un estómago que hace ruido, jaja.

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