ALLAN Y LOS DIOSES DE HOLLYWOOD

LoEGv1n2.jpg“Birmania ahora se llama Myanmar” me informa Luciano en un comentario. Si, ya lo sé, ya lo se… pero para mí siempre seguirá siendo Birmania, desde donde Sir Dennis Nayland Smith llegó una noche hasta el consultorio del doctor Petrie para contarle acerca del hombre que era “el Peligro Amarillo encarnado en una sola persona”.

Birmania no existe. Si yo me asomo a la vereda hay unos pibes tomando cerveza y fumando porro, perros de la calle que me vienen a saludar… más que Birmania parece Beermania…

(risas grabadas)

Gracias, gracias.
Pero si abro mi ajetreado volumen de El Misterio del Dr. Fu Manchu, ahí está de nuevo la sombra de oriente llenando de intriga Londres, los dacoits acechando el embankment, la incertidumbre acerca de la Nueva China y el misterio del Paso de Tonking.

Mejor aún, voy a The League of Extraordinary Gentlemen, de Alan Moore y Kevin O’Neill, que transcurre en un universo cuya realidad está compuesta de ficción literaria.
Tenemos a Mina Murray, tan inteligente, autosuficiente y audaz como en la novela de Bram Stoker, donde ella (por lo menos hasta que se casa con el idiota de Jonathan Harker) es un ejemplo de “la nueva mujer” de la época victoriana. En la historieta, es a ella a quien Campion Bond (que la llama “sufragista”) encarga la formación de la Liga, y ella es la que da las órdenes.

Y lo primero es ir en el Nautilus con el Capitán Nemo a buscar a Allan Quatermain. Y luego con Quatermain, a París para investigar los nuevos crímenes de la Rue Morgue asesorados por el Caballero Auguste C. Dupin…

Ficción literaria: Nemo es un rebelde, un principe hindú, enemigo del Imperio, cuya patria ahora es el mar. Exactamente como lo pintó Verne en La Isla Misteriosa. Quatermain también conserva sus características literarias, no se parece en nada a los personajes mal retratados por Stewart Granger, Richard Chamberlain o Patrick Swayze. La criatura de H. Rider Haggard siempre fue cauta, lógica, fatalista, siempre reacia a meterse en aventuras, que de todos modos acababa protagonizando. Y además tenía una adicción a una droga, el Taduki, cuyo humo aspiraba para conocer sus vidas anteriores ¿Es o no es como el Allan que escribe Moore? Ok, gracias.

Pero entonces… ¿qué hace Hollywood? Olvidemos por un momento la inserción ridícula de Tom Sawyer o de Dorian Gray. Hollywood, esa puta, consigue a Sean Connery para hacer de Quatermain y a partir de entonces un Quatermain “con ashento eshcoshés” lidera el grupo, mandándose la parte en cada escena.

Mina Murray, que esconde la cicatriz de su cuello en la historieta pero cuya fuerza proviene de su carácter y de su resistencia a la literal violación de cierto noble proveniente de los Cárpatos, se transforma en la película en una vulgar darkie con colmillos… un vampiro, exactamente lo que la historieta se fuerza en demostrar que no es. Pero bueno, el “público del cine” no entendería qué demonios hace ella en la Liga si no tiene algún “superpoder”, bla, bla, bla, bla…

La verdad de la milanesa a la napolitana (ese invento argentino) es que los engendros mutantes que hicieron esa película nunca supieron de qué se trataba la historieta. Pusieron un auto ultramoderno (para mí algo parecido a un Duesenberg es ultramoderno, qué quieren) nada menos que en una película que se supone es “steampunk” (como cyberpunk pero en la época de las máquinas de vapor). Ni siquiera conocen el género que están utilizando.

Y obviamente la película no tiene nada que ver con la literatura. El villano es el que uno espera que sea, no hay un doctor diabólico, ni una sustancia que sea el posible transporte para los primeros hombres en la Luna, ni importa lo que pasó en las cascadas de Reichenbach. Hollywood no lee, solamente fagocita los cadáveres de sus propios malolientes mitos y los regurgita, sobre tus pochoclos.

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Actualización: Birmania (ok, Myanmar) sí existe. Y el poder popular que tanto espantaba al agente imperial Nayland Smith también. No quiero que piensen que soy ajeno a algunos acontecimientos internacionales. No soy tan nerd, baby.

 

Comments

  1. September 24th, 2007 | 7:47 pm

    Hmmm…habrá que ir a quejarse al consulado prusiano en Siam ^_^

  2. norberto RVR
    January 6th, 2008 | 3:17 pm

    Fabio:
    ¡Qué bruto ignorante!.Recién hoy descubrí el blog.Genial.

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