KAREL ZEMAN Y TARDI
[Este posteo fue originalmente escrito en agosto de 2005: nosotros también sufrimos la huelga de escritores]
Hace más de dos décadas, la revista de ciencia ficción El Péndulo, en cuyas páginas aparecían cuentos, ensayos y reseñas sobre el género, serializó El Demonio de los Hielos, de Jacques Tardi, una historieta en la que el dibujante homenajeaba a Jules Verne y a las bellas ediciones en que era publicado en el siglo XIX.
Tardi no solo urdía una trama en la que sabios despechados buscaban vengarse del mundo a través de sus inventos, sino que también imitaba la textura de los grabados de Edouard Riou o George Roux. Es un comic que hace mucho que no releo, aunque recuerdo que me gustaba mucho más la idea de hacer algo así que la historia y su resolución. Es un álbum cuyos personajes vuelven a aparecer en otras historietas del autor, si mal no recuerdo, en Adieu Brindavoine y en la serie de Adele Blanc-Sec.
Pero si recordé esa historieta fue porque ayer en TV5, enganché una película muy rara, y que debo confesar que no conocía, aunque estoy seguro que en algún programa dedicado a la animación habrán mencionado al director, Karel Zeman.
Esta película, llamada Vynalez zkary (Aventures fantastiques para los franceses) está basada en un libro de Verne que se llama Bajo la Bandera. Lo raro y maravilloso que tenía eran los decorados evidentemente planos, de madera o cartón pintado que reproducían las ilustraciones de los libros. También había animación , utilizada sobre todo para las escenas submarinas (donde aparece una mezcla de bicicleta y batiscafo que también creo haber visto en la historieta de Tardi).
La trama gira (para usar un cliché) alrededor de unos piratas modernos que secuestran a un científico, Tomas Roch, inventor del Fulgurador Roch, un poderoso explosivo en el que se ha querido ver una premonición de la bomba atómica.
Pero bueno, me encantó descubrir algo que no conocía y quedé fascinado con la idea de que se podría copiar algo así, esos escenarios naïf hechos de cartón, pero tan hermosos y tan bien utilizados que son coherentes con la historia. Además me quedé con la sospecha de que Tardi se pudo haber inspirado tanto en esta y otras películas de Zeman como en las ilustraciones originales.
Después de todo, el mío es solamente un descubrimiento personal: la película es de 1958, cuando ganó el Grand Prix du Cinéma en la Exposition Universelle de Bruxelles (sí, la del Atomium)
Me voy tratando de imaginar qué historieta quedaría perfecta con esa técnica, cuyo equivalente moderno son los decorados digitales de Sky Captain and the World of Tomorrow que homenajean a ilustradores como Frank R. Pauly a otros artistas del pulp.
Alguien desde la platea grita Sin City. Siempre hay un piola entre el público.





