NUEVA ROMA

asterix-caldero.jpgPrimero me pasó viendo en History Channel un programa sobre Roma Antigua. Lo agarré empezado y estaban hablando unos eruditos de distintas universidades de todo el mundo. De repente aparece Peter Weller… “Que bárbaro, digo yo, un documental conducido por Peter Weller, uno de mis actores favoritos”. Weller protagonizó Las Aventuras de Buckaroo Banzai, Robocop, Oddysey 5, hizo villanos geniales en 24 y en Star Trek: Enterprise (en ambas series estuvo Manuel Coto, el tipo que parece que siempre llaman para que saque las castañas del fuego). Sí, pero no: Weller tiene un doctorado en arte de Roma y del Renacimiento, y da conferencias en la Universidad de Siracusa (NY)… ¡es realmente como Buckaroo Banzai! ¡Hace de todo!
Eso último fue muy cholulo. La cuestión es que el otro día, mientras se tostaban unos panes me quedó embobado mirando un programa sobre Bizancio, y Peter Weller contaba sobre Justiniano, la emperatriz Teodora y la revuelta que comenzó en el hipódromo. En una mezcla extraña fanatismo deportivo y político, los cuatro colores que se usaban en las carreras de cuadrigas representaban a una facción política. Si leyeron Astérix y el Caldero ustedes saben cuáles son: los blancos, los rojos, los azules y los verdes. Comprad, comprad, comprad, mis hermosos jabalíes.

En fin, la cuestión es que llega Justiniano a su palco de honor y los espectadores, en lugar de sacarle fotos o cantarle unos cantitos bosteros, empiezan una revuelta al grito de “Niké” que significa “victoria”, no es que fueran fanáticos de una marca de zapatilla, como los que son hinchas de Converse. La cosa se pone fea, y aunque la policía reprime, los revoltosos llegan a quemar a medias el palacio del basileus (es decir, del rey), por lo cual éste decide subirse al helicóptero y mandarse a mudar. Sin embargo, Teodora, que no se comía ninguna (o todo lo contrario, como que había sido la prostituta de más renombre), dice “Yo no me subo a ningún helicóptero y vos tampoco, Fernando… digo, Justiniano”. Y le dice a su marido qué tiene que hacer.
Justiniano manda llamar entonces a las facciones rebeldes para hablar de un acuerdo, y les propone reunirse donde comenzó todo, en esa réplica del Circo Máximo igualita a la que ustedes vieron tantas veces en Ben-Hur (¿no vieron Ben-Hur?). Así que esta pobre gente se reúne en la arena, y como ya habrán adivinado, son eliminados concienzudamente por las tropas imperiales.
Entonces esa rima entre la represión de Diciembre del 2001 y la de Constantinopla, hizo que me acordara de otra cosa. No, no de los panes que había puesto a tostar.

spider.jpgMe recordó uno de los arcos argumentales de Transmetropolitan, la historieta de Warren Ellis y Darick Robertson, en la que el periodista Spider Jerusalem y sus dos “ayudantes” investigan un crimen de odio. Unos pibes golpean a otro porque tiene un tipo diferente de ADN. Obviamente van en cana. La historieta transcurre en un lejano futuro donde las calles están repletas de cámaras que lo captan todo (bueno, no hace falta ir tan lejos). Sin embargo la policía anuncia que los acusados serán liberados y obviamente los familiares y amigos de la víctima, junto con otros manifestantes contra la discriminación se acercan al precinto (a la comisaría, bah) a protestar.

Spider Jerusalem y sus ayudantes, que están ahí se dan cuenta de que están cerrando las calles, poniendo vallas y guardias y se avivan de lo que se viene… una limpieza a cargo de la policía de grupos indeseables. Algo que puede pasar en cualquier momento, aunque esté disfrazado con el ropaje del género, eso es la ciencia-ficción.

Creo que hay que aclarar algo. Más allá de la crueldad de Teodora y del mismo Justiniano están las importantes reformas sociales que instauraron a través de nuevas leyes, a veces algo drásticas. La represión es un acto político, no lo confundamos con crueldad. Cuando la policía avanza con escudos contra manifestantes que retroceden y levantan las manos en un gesto pacificador y se los pisa y se los golpea, es el gobierno el que está hablando… Cuando las personas que tienen el deber de protegernos nos atacan es el momento de gritar “Niké” o “Que se vayan todos”.

Pero bueno, tengo que ir para Plaza de Mayo y después para el lado de Puerto Madero, y como sabía que me iba acordar de estas rimas históricas y ficcionales, quise anotarlas antes. Nos vemos por ahí.

No comments yet. Be the first.

Leave a reply