DOC BANZAI
1. Para servir y proteger
–Disculpe señor, soy de los servicios secretos del estado, mi nombre es Cacho Polenta, pero usted puede decirme Q4.
–Hola Cacho, qué tal.
–Uh, otra vez lo dije al revés. En fin, como usted sabrá, el gobierno del presidente Kirchner firmó la ley antiterrorista de su gran amigo el presidente Bush…
–Eh… oookey… yyy… ¿entonces?
–Bueno, que bajo esos acuerdos, los servicios tenemos derecho a revisar todo lo que la gente chatea, los mails, las páginas donde entra y lo que escribe. Es por el bien de todos, obviamente.
–Claro, claro.
–Y hace rato que usted tiene un borrador para escribir sobre un tal Buckaroo Banzai y los muchachos que me acompañan querrían saber de qué se trata. No se trata de cieguitos, jajaja (siempre hago ese chiste).
–Ja, ja… glup… Bueno, en principio se trata del protagonista de una película de 1984 cuyo título completo es “Las Aventuras de Buckaroo Banzai a través de la Octava Dimensión”.
–Faaa… no tenés título.
–Buckaroo Banzai es el hijo de Sandra y Masada Banzai, que murieron en un experimento cuando él era chico. Hay que decir que el personaje es algo así como una versión de Doc Savage, y como él, es un especialista en muchas ciencias. Cuando comienza la historia, mientras le preparan un auto con el cuál va a a batir un record de velocidad (en realidad se trata de otra cosa) lo vemos operandole el cerebro a un esquimal. Como Doc, Buckaroo también tiene un grupo de notables que lo acompaña…
–Disculpe, Fabio Blanco. Estamos recibiendo una alarma amarilla.
–¿Un robo?
–No, tenencia de hentai. Vamos a proceder… usted siga con sus comentarios que está siendo filmado por esa cámara que ve allí enfrente. Sonría, por favor…
2. ¿Usted sabe donde está su hijo ahora?
Como iba diciendo… Buckaroo Banzai es un Doc Savage elevado a la enésima potencia. Es un científico, es un músico de rock, hay merchandising relacionado con él o con su banda los “Hong Kong Cavaliers. En alguna de las novelas de Doc Savage el autor le hace decir al personaje que el que escribe sus aventuras peca de exagerado. En la película, el público conoce las andanzas de Buckaroo porque aparecen en los comic books
Doc Savage y La Sombra solían tener agentes por todo el mundo. Los de la Sombra solían ser sus contactos en el mundo del hampa o de las finanzas, incluso dentro de la policía. Los de Doc Savage eran principalmente ex delincuentes, que después de una simpática operación de cerebro en el “Colegio del Crimen” olvidaban su pasado y se convertían en telegrafistas o estaban a cargo del “clipping”, es decir, seguir y enviar noticias que podían llegar a ser de su interés.
Buckaroo tiene a los Blue Blaze Irregulares -no confundir con los Baker Street Irregulars de Sherlock Holmes que es de donde provienen estos grupos-, a los Kolodny Brothers y a los Rug Suckers, que como cuyo nombre lo indica, limpian alfombras, pero también están armado (incluso los niños) y siempre listos a ayudar.
3. Pulp not dead!
Todos estos elementos aparecen en las historietas que publica actualmente Moonstone Books. Yo me compré el TPB (Buckaroo Banzai: Return of the Screw) que recopila la nueva miniserie. Un librito bien editado para lo modesta que es tea editorial.
Es una secuela de la película aunque esas cosas siempre son algo ambiguas en una historieta como esta. Después de todo esta es la adaptación de lo que iba a ser el piloto de una serie de televisión (entre los extras, además de las tapas de los comic books, fichas y reportajes a los autores se incluyen diseños de producción). El argumento tiene que ver con una alianza entre los villanos de la película (lectroides rojos del Planeta 10… pero de la Octava Dimensión) y la Liga Mundial del Crimen. Aparece por fin Hanoi Xan, quien asesinó a la esposa de Buckaroo Banzai, e incluso su hija, porque admitámoslo, todos los chinos malvados líderes de una organización criminal deben tener una hija, como Fu-Manchú tenía a Fah-lo-suee… es otra tradición pulp.
Creo que estos escritos míos son apenas para cultivar mi incoherencia. Releo y lo único que vengo haciendo es comparar elementos literarios de ayer y de hoy: Sherlock Holmes, Fu Manchú, Doc Savage, The Shadow, incluso podríamos agregar a Buck Rogers que apareció en forma de novela pulp antes de que el autor (Philip Nowlan) fuera contratado para adaptar Armageddon 2419 AD al formato de tira diaria. Digo porque ahí también aparecían unos villanos de raza amarilla, los Han, contra quienes los norteamericanos pelean una “segunda guerra de independencia”.
Así que agrego un detalle acerca del parecido entre Buckaroo Banzai y Doc Savage: tienen problemas económicos que no parecen haber tenido al principio de su carrera. En la historieta, el profesor Hikita, le pregunta a Buckaroo, por qué no suspende el concierto que está a punto de ofrecer ya que la crisis que están enfrentando es tan grave. La respuesta es otra pregunta:” ¿Si devolvemos la plata de las entradas con qué pagamos la cuenta de la luz?”. No se por qué a Lester Dent el habitual escriba de Doc Savage se le habrá ocurrido que el Hombre de Bronce fuera un poco más pobre a finales de los años cuarenta, pero en el caso de Buckaroo Banzai me parece una linda metáfora acerca de lo difícil que es hacer negocios con un personaje menos popular que… Indiana Jones, digamos. Que es un personaje de culto no hay duda, desde el momento que hay que explicar quién es. Sí, soy un poquito irónico.
–Fabio Blanco.
–Cacho Polenta, dígame… ¿Atraparon a los delincuentes que leían Hentai?
–Se complicó la cosa porque estaba todo en japonés. Va a tener que salir de testigo.
–¿Y este posteo? ¿Lo dejo pendiente de nuevo?
–No se, no importa. Total, la cámara de enfrente no funciona.





