SIGILOSAMENTE
Ustedes no me van a creer, pero estoy escribiendo con un teclado nuevo, diseñado por Enki Bilal. Es medio difícil pegarle a las teclas, sobre todo porque no tiene teclas. Es una superficie de un material parecido a la baquelita, de color entre verde caimán y salmón pero tampoco estoy seguro porque cambia constantemente ¿Cómo se escribe? Tiene una luz blanca que sale de la parte superior y que crepita como el ozono del monitor cuando apagás la compu. Es muy, muy molesto.
Pero lo raro es eso, que NO TIENE TECLAS. Uno pone los dedos sobre la luz. Los ubica de alguna manera como siempre, como aprendí a ubicarlos con la Olivetti Lettera 22 con la que escribía los artículos para la revista FILM: el dedo índice derecho sobre la J y el izquierdo sobre la F. No se si notan que hay unas muesquitas. Bueno, yo siento las muescas pero no las veo. Se donde pongo los dedos pero las teclas no están. Parezco Norman Briski en la publicidad aquella de la maquinita de afeitar.
Hace tanto que no posteo nada que no se por donde empezar. Con permiso, voy a tirar los dados. A ver… un 1, un 2 y un 5. Ok, hablamos entonces de un librito de Domus Editora que acaba de salir, con historietas de Juan Saenz Valiente. No es una novela gráfica sino una recopilación como otras de esta editorial. De Saenz Valiente me gusta como recrea Buenos Aires, me gustan las minas que dibuja y me gustan los climas extraños e incómodos que tienen todas sus historietas.
Hay una historieta adaptada de García Márquez que creo recordar JSV había llevado a Angoulême para mostrarle a los editores franceses. A alguno de estos le gustó cómo dibujaba y se le ocurrió juntarlo con un guionista que también estaba en Buenos Aires. Se trataba de Carlos Trillo que no entendía nada cuando le avisaron que lo iba a visitar un dibujante. Esa anécdota viene pegada a la realización de Sarna, un álbum con un protagonista muy malo al que para sufrimiento del lector las cosas le salen demasido bien. Ahí, la ciudad era Buenos Aires, pero esa otra, la que a veces se llama Santa María o Trinidad y cuyos trozos dispersos uno suele toparse por Europa.
La historieta donde me gustó mucho esa visión de Baires se llama Turistas, tiene guión de Pablo Túnica. Otra historia muy pequeña sobre la limpieza de una terraza también tiene algo fascinante en la representación del espacio, en el clima de angustia que genera.
–Rinnggg…!!!
–Hola.
–Hola, ustedes compran mayorista.
–No, equivocado.
–Click
Dos semanas seguidas sin teléfono para que después te confundan con el hipermercado chino. Estaba por decir que otra historia que me asombró encontrar es la adaptación de La Ventana Abierta, de Saki, un escritor grandioso, un humorista genial. Si pienso en sus cuentos al toque me vienen los títulos: “Esmé”, “Tobermorey”, “El Cuentista“, “Una cura de agitación”… Siempre lo asocio con Raymond Chandler, que lo admiraba. Hay un cuento que se llama Shredni Vashtar, que es casi como la versión Saki de un cuento lovecraftiano.
–Rinngggg!!!
–Hola.
–Disculpá, pero no era sobre comics, este blog? ¿Ahora hablás de literatura inglesa?
–Ok, disculpá.
Resumiendo, se llama Sigilo, lo publica Domus y es un lindo puñado de historias, aunque confieso que no me terminan de gustar los colores de la tapa y me intriga esa fascinación de JSV por dibujar ancianos.
Bueh, ahora apreto un botón y esto aparece publicado en el blog.
¡¡Cosa e’ Mandinga!!






El otro día había por Corrientes una edición española de Saki a $39.Me pareció cara.Yo tengo varios de sus cuentos (muy británicos en el humor) y no lo compré.Te están cobrando la edición.Los derechos ya son baratos.
Sí, Saki murió en 1916. Ni siquiera es muy probable que tengan que pagar más que una traducción. Yo tengo las dos ediciones de Centro Editor.
Vi que hacen algo asi con los libros de Rider Haggard, que obviamente editan los gallegos. Realmente no se qué te cobran ¿la importación?