SHIGERU SHUGIURA

doron_chibimaru.jpgComo Frank Miller fascinado con Kozure Ôkami mucho antes de que fuera publicado en inglés como Lone Wolf & Cub, asi sigo yo con los dos tomos de Doron Chibimaru que tengo en japonés, editados a finales de los sesenta (pero eran reediciones) por Mushi Comics. Si no me equivoco esa era la editorial de Osamu Tezuka, Dios Emperador del Manga y creador de Astroboy, para más datos.

Podría llegar a leerlo, porque algo de eso se publicó en francés. El autor es Shigeru Shugiura y el personaje mencionado es un ninja que aplica a cada rato la famosa técnica del Kawarimi (vos pensás que atrapaste a un ninja y en realidad tiraste tu red o tus shuriken sobre un tronco o un plato de ravioles) que tanto se suele ver en el Kamui de Sanpei Shirato. Pero Doron Chibimaru va mucho más allá y se transforma en objetos, en animales o monstruos absurdos. A veces la transformación incluye al paisaje, y los personajes convertidos en estrellas de cine (James Dean, Elvis Presley) se mueven por un paisaje de western donde inopinadamente puede hacer su aparición la caballería.

Esas historias, por el estilo y los personajes me recuerda mucho al Pi-Pío de García Ferré y a las escenas multitudinarias que solía dibujar Héctor Torino. Pero también a Mortadelo y sus disfraces y al chino de uno de los Seis Problemas para Don Isidro Parodi, que podía camuflarse como un jarrón Ming o una mancha en la alfombra.

Este mismo texto está disfrazado. Lo escribo sobre una vieja versión del mismo, que tiene ya unos tres años. En ese entonces no sabía el nombre del personaje y me parecía toda una hazaña haber descubierto el del autor.

mama_no_baiorin.jpgTengo una decena de libritos de Mushi Comics. En ellos pude identificar a un par de autores más. Uno es muy conocido, ya que si menciono a Chiba Tetsuya, alguno de ustedes dirá “Ashita No Jo” (Joe del Mañana) recordando el famoso comic y posterior animé sobre un boxeador. Sin embargo, yo no dejo de identificarlo con ejemplos de shojo manga anteriores al mas o menos reciente boom del subgénero de guerreras mágicas”. Una historieta como “Mama No Viorin” (El violín de mamá) funciona tan bien que uno puede seguir fácilmente la trama sin siquiera entender el idioma.
Creo que los lectores de los “romance comics” de los años cincuenta hubieran disfrutado mucho de estas historias. Uno se pregunta qué hubiera pasado si la “invasión” del manga a occidente hubiese ocurrido mucho antes. Piensen que aunque Astroboy y otras series japonesas llegaron a mediados de los sesenta a este lado del mundo las historietas que se publicaban eran en su mayoría versiones occidentales y no auténtico manga.

Con una excepción, ya mencionada otras veces: la historieta de Ultramán que aparecía en Billiken alrededor de 1970, tenía algunos retoques pero era sin dudas de origen japonés.

Me falta contar quién es el otro autor que identifiqué pero tengo que revisar algunos datos que tengo anotados por ahí. Es uno que creí podía llegar a ser un antecesor de Meteoro, pero que resultó otra cosa.

Hace poco, viendo un documental sobre la casi certera posibilidad de que haya no algunos, sino muchísimos mundos habitados, me sentí insignificante. No por la inmensidad del espacio, sino por la variedad de historietas que deben estar publicando en otros planetas y que no voy a ver nunca.

Pero si apenas podemos conocer una pequeña porción de los comics japoneses… ¿dónde vamos a conseguir comics extraterrestres? ¿los bajamos de internet?

 

Comments

  1. October 5th, 2008 | 8:27 pm

    Algún alien los subirá en algun momento. Lo que sí va a ser raro ver anime funsubeado por Aliens… pero toda una experiencia xD.

    Yo tengo un shonen jump, donde hay un par de caps de mangas donde se entiende todo si leer ponjanés. Eso, es indescriptible de lo bueno que es. Habla de majestuosidad que tiene un dibujante para poder expresar mediante gestos, poses y demás todo!

Leave a reply