LA LIGA DE ALAN

loeg2-51. Hacedor de Universos

El puñado de ideas que Alan Moore desarrolló durante sus años en ABC Comics es un poco más complejo de lo que suele parecer a primera vista. Tom Strong consistía en imaginar un héroe con profundas raíces en el pulp pero sin los clisés que la aparición de Superman convirtió en tradición; Top 10 utilizaba los recursos de las series televisivas de elenco numeroso para lidiar con las dificultades de escribir sobre grupos de superhéroes, con el agregado de que transcurría en un mundo donde absolutamente todos sus habitantes tenían superpoderes.
Cuando comenzó a publicarse The League of Extraordinary Gentlemen (de ahora en adelante LOEG), algunos vieron en la historieta apenas un crossover protagonizado por personajes en dominio público. Así fue para las editoriales que intentaron imitarla y luego para Hollywood. No tuvieron en cuenta que lo verdaderamente importante es el concepto de un universo en el que toda la ficción (literatura, comics, teatro, cine) confluye, constituyendo una historia, una geografía y una lógica aparte.
Un claro ejemplo de ello son las características de “steampunk” (ya saben, cyberpunk + máquinas de vapor) de los primeros dos tomos. No son un capricho, sino el testimonio de que la tecnología de las novelas de Julio Verne y H.G. Wells forma parte de la realidad de este mundo.

issue5coverT12. La exhibición de atrocidades

El primer volumen de LOEG se encarga de relatar la formación, en 1898, de un grupo de agentes que trabajarán para el Servicio Secreto de su Majestad. Mina Murray, apenas divorciada de Jonathan Harker a causa de un escándalo con cierto conde de Transilvania es la encargada de contactar primero al temible Capitán Nemo y de rescatar del fumadero de opio de El Cairo donde consume su vida al ex cazador y aventurero Allan Quatermain. Su superior inmediato es Campion Bond (el apellido no es casual), que responde a las órdenes del misterioso “M”.
Mina demuestra su valía como líder. Ella, Allan y un anciano Auguste Dupin buscarán al culpable de unos nuevos “Crímenes de la Calle Morgue” y se encontrarán con un bestial y gigantesco Mr. Hyde.
Tras atrapar y reclutar a Hawley Griffin, el Hombre Invisible, se abocan a su primer caso: la cavorita, una sustancia que anula la gravedad ha sido robada por cierto doctor chino, en el que uno reconoce sin dudas al diabólico Fu Manchú de las novelas de Sax Rohmer.
Hay que destacar la fiel caracterización que hace Alan Moore de cada uno de estos personajes: en Drácula, de Bram Stoker Mina Murray es una representante de lo que se llamaba la “nueva mujer” victoriana. Alguien con empleo, estudios, carácter y que no teme competir con los hombres; Allan Quatermain es en las novelas de H. Rider Haggar un tipo prudente que se metía en aventuras casi sin querer. En su madurez se hacía adicto al taduki, una droga que le permitía revivir vidas anteriores. Nemo es un hindú enemigo del imperio, tal como lo representa Julio Verne en La Isla Misteriosa, mientras que Griffin es tan cruel e inmoral como el de la novela de H.G. Wells. En la violencia y el tamaño de Edward Hyde hay que ver un guiño al Hulk de la Marvel, aunque también es coherente con el personaje original, que el alter ego de Jekylll lo esté consumiendo de a poco.
Acorde con esa fidelidad a las fuentes aparece una escena donde se representa de forma excelente el legendario duelo entre Sherlock Holmes y el Profesor James Moriarty al pie de las Cascadas Reichenbach. Es un flashback relacionado con la verdadera identidad de “M” y sus objetivos detrás de la formación de la Liga.

issue3cover3. Crónicas Marcianas

Herbert G. Wells escribió La Guerra de los Mundos, como una metáfora de la colonización británica y el saqueo de otros pueblos. En la novela, los seres llegados de Marte no solo aterrorizan con sus armas, sino que también compensan sus deficiencias físicas, nutriéndose de fluidos humanos. El segundo tomo de LOEG, es la versión de la invasión dentro de este universo multificcional.
Comienza en Marte, donde vemos a los héroes terrestres y marcianos de Edgar Rice Burroughs (John Carter), Edwin Arnold (Gullivar Jones), C.S. Lewis (los Sorns de Planeta Silente) en lucha con unos moluscos gigantescos que huyen de Marte hacia la Tierra. En Woking, los miembros de la Liga son testigo de las muertes del “rayo calorífero” y se instalan cerca, esperando la llegada del ejército
Pero las tropas del Coronel Blimp (de la película de 1943 “Life and Death of Colonel Blimp”) son achicharradas y los miembros de la Liga se repliegan hacia Londres. Allí, Nemo y Hyde resisten en el Támesis cubierto por la “Hierba Roja”, una especie de alga extraterrestre, mientras que Alan Quatermain y Mina Murray van en busca de un arma secreta creada por un tal Dr. Moreau, sin saber que han sido traicionados por el Hombre Invisible. Es interesante notar que los tres elementos principales de la trama (la invasión, la traición y la solución del conflicto) están tomados de sendas novelas de Wells.
El papel que juega Hyde en esta historia es seguramente lo más impactante: su retorcido sentido de la justicia, la contención de toda su violencia ante la frágil Mina Murray, su fingida alegría al enfrentar la muerte, todo evoca horror y piedad a la vez.

4. Crash

En la historieta Mina Murray es una superviviente, alguien que confía en su carácter e inteligencia aún después de su enfrentamiento con Drácula. Lo interesante del personaje es que su fortaleza es totalmente humana.
Para Hollywood, el dato era intrascendente. En 2003, la película The League of Extraordinary Gentlemen, absurdamente publicitada como LXG, la convertía en vampiro y la relegaba a un papel segundón. Sean Connery fue elegido para interpretar al líder de la Liga, un duro y cínico Allan Quatermain. Acá no hay ni steampunk ni universo ficcional, hay un villano ignoto llamado el Fantasma que quiere provocar una guerra mundial. Escrito por el guionista de comics James Robinson, el guión es tan absurdo que parece un acto de sabotaje. La incorporación de Tom Sawyer y Dorian Gray no aportaron nada, salvo aumentar las sospechas de Larry Cohen y Martin Poll de que la película era un plagio de un guión que ellos habían ofrecido a la Fox en los noventa. La compañía hizo un acuerdo con los demandantes, lo cual era como admitir la culpa. Fue entonces cuando Alan Moore decidió que su nombre no figurara en ninguna otra película basada en sus historietas.

5. Ahora esperamos el año pasado

Todos los volúmenes de LOEG combinan historieta con narración en prosa. En los dos primeros que como un apéndice serializado en las páginas finales de los comic books.
El primero de los apéndices en prosa fue Alan and The Sundered Veil, una precuela de la primera historieta, donde Alan Quatermain tiene un accidente al utilizar el taduki y se encuentra en un limbo entre realidades con John y Randolph Carter, el Viajero del Tiempo de H.G.Wells, morlocks, seres lovecraftianos, antes de vislumbrar su destino en un Aleph borgiano.
The Traveler Almanac, correspondiente al segundo volumen, está escrito como un libro de viajes (género que hace mucho paso de moda) que recorre la geografía y la historia del universo LOEG. Recordemos que hay dos guías de lectura (firmadas por Jess Nevins) que intentan lidiar con la erudición de esta obra, así que sería absurdo intentar reproducir algo de las cientos de alusiones literarias de este texto. Pero en él Moore también revela y anticipa mucho de lo que aparecerá en volúmenes futuros, por ejemplo la existencia de un santuario polar llamado (según una novela de 1666) “The Blazing World”

LOEG-BlackDossierSexjaneLOEG: Black Dossier comienza en 1953. Inglaterra se recupera de los años vividos bajo el gobierno del Gran Hermano (“1984” de George Orwell). Una rubia Mina Murray y un rejuvenecido Alan engañan a James Bond (una venganza dedicada a Connery) para apoderarse de un documento cuyas páginas se irán intercalando en la trama principal de la historieta. En esa miscelánea donde se destaca una versión alternativa del Orlando de Virginia Woolf y pastiches de P.G. Wodehouse, Jack Kerouac, John Cleland y William Shakespeare el lector seguirá descubriendo la historia secreta de la Liga.
El robo del “Black Dossier” del título desencadena dos investigaciones: Mina y Alan procuran descubrir en él por qué todavía son considerados peligrosos para el Servicio Secreto. Y por su parte, el nuevo “M” convoca a “Bulldog” Drummond y a una jovencísima Emma Night (mucho antes de ser la Sra. Peel de la serie Los Vengadores) para que junto a Bond persigan a los ex miembros de la Liga.
En su huida, los protagonistas se cruzan con un viejo Billy Bunter (era “Guillermito y su voraz apetito” en la revista Zipi y Zape) y visitan un espaciopuerto donde están representadas toda la ciencia-ficción de los ’50 y 60’s incluyendo series televisivas como Supercar y Fireball XL5.
Black Dossier es la primera aventura de LOEG no serializada previamente en comic-books y la última que será publicada por DC Comics. Se suponía que además de los anteojos 3-D y la Tijuana Bible escrita en “newspeak”, que vienen en el libro habría un disco de vinilo grabado por Moore. La gente de DC lo obvió y retrasó la edición, al intentar ocuparse ellos mismos de la tecnología tridimensional de las primeras páginas que entregó O’Neill (finalmente tuvieron que recurrir a la persona que Moore recomendó).

Nemo's daughterEl volumen III de The League of Extraordinary Gentleman (LOEG: Century) corre por cuenta de Top Shelf Productions, que ya publicó otros trabajos de Moore (From Hell, Lost Girls). Estará compuesto por tres novelas gráficas que transcurrirán en distintas épocas: la primera (recién editada), en 1910, tiene al nuevo grupo de Mina Murray (Alan, Raffles, Orlando, Carnacki) enfrentándose a Mack the Knife y Pirate Jenny, personajes de la “Opera de 3 Centavos”; en la segunda el taduki es convertido en droga de diseño y causa estragos en la realidad de los años ’60, la tercera muestra a la Liga casi destruida a principios del siglo 21 y al mundo al borde del desastre. Moore prometió que los personajes iban a sufrir mucho en este tercer volumen. Los lectores, afortunadamente, tendrán que sufrir la habitual ansiedad de esperar nuevas historias de esta Liga Extraordinaria.


Esta nota apareció (salvo por algunos cambios menores) en el número de Power Magazine dedicado a Alan Moore que nunca llegó a los kioscos, pero que pueden descargar desde la página de Comiqueando Online.

 

Comments

  1. November 23rd, 2009 | 11:10 am

    Lástima que ésto no se publicó…

    Yo siempre estoy por leer LOEG y nunca me pongo. Grave error, por lo que veo.
    Ahora… Lo del universo multificcional (como lo llamás vos) es una consigna similar a la que Warren Ellis toma para hacer Planetary, no? Aunque en Planetary me parece que Warren trabaja con la cultura de masas (apunta más al pulp, al cine pochoclero y la “no-tan-alta” literatura).

  2. November 23rd, 2009 | 7:15 pm

    Yo creo que si se puede publicar una Power Magazine dedicada a todo Batman de las historietas, cómo no hacerlo con Alan Moore.

    Si, Warren Ellis hace algo parecido en Planetary pero utilizando pastiches de personajes conocidos. De esa forma puede hacer sus propias versiones de personajes del pulp, sino de otros más recientes como Hulk o John Constantine. Estoy escribiendo algo sobre Aetheric Mechanics (de Warren Ellis) porque me enganché de nuevo con los pastiches y distintas versiones de Sherlock Holmes.

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