BULL ROCKETT LO SABÍA
Francamente no sentía mucho entusiasmo por conocer el remoto continente de los hielos eternos, el helado escenario de las hazañas de Shackleton, del capitán Scott, de Amundsen, del Almirante Byrd… No porque no me apasionara la perspectiva de conocerlo, sino porque enfría la pasión turística de cualquiera saber que además del peligro de los hielos, del frío y de las privaciones, lo acechan a uno otros hombres empeñados en llevarse lo que uno va a buscar.
Tuve la necesidad de protestar.
–¿Por qué nos tocarán siempre a nosotros estos paseos?
–Porque nadie como nosotros reúne los conocimientos técnicos y la capacidad de acción que estas empresas requieren -repuso Bull, como recitando de memoria-. ¿Todavía no te aprendiste el razonamiento con que siempre nos despachan al infierno?
Héctor Germán Oesterheld
“Bull Rockett: Peligro en la Antártida”

Dice Mariano Chinelli en el blog de la Muestra 50/30:
“Ah, señores, cuando mencionan a Cañuelas yo me pongo de pie”, decía alguien, hace siglos. Y la verdad que dan ganas de ponerse de pie, sacarse el sombrero y hacer una reverencia, porque de todas las notas que leí sobre el acto que se hizo en el Palacio Pizurno y donde tuve la suerte de estar invitado, es el más conciso y certero. Es realmente el comienzo de varias buenas noticias: libros de y sobre Oesterheld en las escuelas, la historieta tomada en serio desde los organismos de cultura y el apoyo desde el mismo ámbito a la muestra 50/30 en la que sigue trabajando con fervor, el “fanático” (nada de fans ni fanas para la prensa de Cañuelas) Mariano Chinelli. No quiero repetir lo que tan bien
Comentarios(3)
La siguiente es una gacetilla enviada por Mariano Chinelli, la primera noticia oficial de la increíble muestra en homenaje a H. G. Oesterheld que viene preparando desde hace rato. No digo mucho porque él la describe muy bien en el texto, pero confíen en mí cuando les aseguro que el trabajo que se preparó para este evento es algo espectacular, por los nombres que participaron en él y por las obras de arte que van a ver.
HACE FRIO Y ESTÁ yoviznando y hace más de una hora que nadie entra al bar; el patrón, don Elías, se las tomó porque tiene no sé qué lío en la casa, la cosa es que quedé yo solo para terminar de lavar los vasos y acomodar todo y atender a los clientes, como si alguno pudiera ser tan idiota de venirse hasta aquí en una nochecita como esta, pero me las aguanto, tengo que terminar de garpar la moto y esta es una changa tan mala como cualquier otra. 




