SPIROU Y LOS PÍCAROS
En Le Journal d’un Ingenu (2008), Emile Bravo une el escenario de los primeros gags de Spirou con la situación política de ese momento. Es 1939 y en una de las habitaciones del Moustic Hotel se juega la última chance para evitar una segunda Guerra Mundial. El joven e ingenuo botones no entiende por qué ese conflicto lejano debería preocuparlo, y será su nueva amiga y compañera de trabajo la que tratará de despertar su conciencia política. Casi como una metáfora y un reflejo, Spip también se volverá conciente, y el secreto de por qué la ardilla piensa será fundamental para la trama.
Que el público infantil sea capaz de comprender (Leer completo)
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Pungas, boqueteros, estafadores, policías corruptos, matones. Nombrá cualquier actividad delictiva y la vas a encontrar en Center City. Si los querés ver planear algún golpe cerveza tras cerveza, tenés que ir al Undertow (la “n” final se cayó del cartel en los ‘50). Allí el gigantesco Gnarly espera en la barra mientras lee la tira diaria “Frank Kafka, PI” escrita y dibujada por Jacob Kurzman (sic), un experto falsificador local. Por supuesto, detrás de tanto crimen hay un “kingpin” (llamado Sebastian Hyde) que maneja mucho dinero sangriento, pero el indiscutible dueño de la ciudad es un tal Ed Brubaker.
1. APRENDIMOS A QUERERTE
Como Frank Miller fascinado con Kozure Ôkami mucho antes de que fuera publicado en inglés como
Desde hace tiempo, vengo leyendo y releyendo una colección de comic-books que se llama
Recuerdo que caminaba con mi mejor amiga por la calle Puán hacia Rivadavia, y hablábamos de cine. Ella estaba yendo a un ciclo de películas de
Ustedes no me van a creer, pero estoy escribiendo con un teclado nuevo, diseñado por Enki Bilal. Es medio difícil pegarle a las teclas, sobre todo porque no tiene teclas. Es una superficie de un material parecido a la baquelita, de color entre verde caimán y salmón pero tampoco estoy seguro porque cambia constantemente ¿Cómo se escribe? Tiene una luz blanca que sale de la parte superior y que crepita como el ozono del monitor cuando apagás la compu. Es muy, muy molesto.
En un comentario, más abajo, el querido amigo “Nomás” dice desde las montañas de su tierra colombiana que lo de Lucrecia Martel le suena a déjà vu mientras cruzaba la Nueve de Julio. Y es que hace poco más de una semana, caminábamos con él y otros amigos venidos de afuera para participar en
Leí apenas un número y me conquistó completamente. El
El lunes pasado, fue un día complicado y triste. No importa demasiado por qué fue complicado, pero llegué a casa con mis comics en la mano, entre ellos el número 4 de 4 de la miniserie Howard the Duck escrita por Ty Templeton (Batman Adventures) y dibujada magistralmente por Juan Bobillo (junto a Pereyra y Sosa), prendo la compu, miro los mensajes y en una de tantas listas a las que estoy suscripto aparece la noticia: había muerto Steve Gerber, el guionista de The Defenders, Omega the Unknow, Nevada y por supuesto, el creador de Howard. 




