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PI-PIO LINYERA Y MÁRTIR

Me pregunta Podeti en un un comentario al post anterior:

Un dibujo animado de Pi-Pío??? Dónde conseguimos eso???

Yo encontré esa imagen en un aviso de Mercado Libre, mientras buscaba las medias de Potente. Acabo de mirar de nuevo y la subasta finalizó el pasado Diciembre. No estoy seguro de si se vendi? o no. En todo caso, y como ya dije invocando al famoso arqueélogo, eso pertenece a un museo… al Museo de la Caricatura, al Museo de Trulal? o adonde sea. Es fantástico descubrir que hubo dibujos animados con personajes de García Ferr? antes de Anteojito e Hijitus (y sin tener en cuenta a los gatitos de las Lanas San Andrés) y es terrible descubrir que no están más allá del alcance de ese solo coleccionista que lo compré.

Como admiradores de esas historietas, como visitantes privilegiados de Villa Leoncia, Villa Trompeta y Trulal? (siempre termino diciendo el mismo tipo de boludeces que le critico a los demás) creo que tenemos que hacer algo para recuperar y difundir eso que apreciamos. Por el momento se me ocurre que se puede contactar al vendedor o incluso al comprador, para ver si se puede hacer una copia de la película o si hay manera de conseguir otra (ja!). Despu?s veremos si relanzamos la revista Anteojito.

Otros dibujos animados que por lo menos yo quiero volver a ver, tener en DVD o mostrarselos a Cartoon Network son los hechos por Héctor S?doli, los de Bicho y Gordi, Resorte y el Profe y otros con un sabor más clásico.

Hay mucho que hacer, pero por el momento me voy a ver Granjero último modelo.

QUERIDO TÍO MORTIMER

Con una pluma fuente que escribe bajo la crema batida, Gabriel Fix nos deja este mensaje:

Hey, vago, para cuando otro articulo???Dale, aunque sea verdulaje…
Che, te dejo una duda: en las reimpresiones de Pi-Pio que salian en la Anteojito de los 90, puede ser que a Hijitus (el hijitus que buscaba a su papitus)puede ser que lo hayan rebautizado como Gregorio???
fix
Paco Pum Fan Club

Hola, Fix, primero que nada quería darte mis razones para no haber escrito nada en una semana. Pero tenés razón, soy vago. Además, se trata de tener algo que decir y decirlo, pero a veces no se me ocurre nada.

En cuanto a lo que me preguntés: soy de los que piensan que los cincuenta a?os de Hijitus son una exageración. El personaje que aparece en Pi-P?o se llam? siempre Gregorio, era un principe egipcio, y de ahí la elección (quizás equivocada) de Manuel García Ferr? de hacerle usar expresiones con terminación latina. Así, Ovidio lo encontraba en un rinc?n de la Academia de Artes de Calcul?n extraíando a su “papitus”.


Pero esas expresiones y la silueta es lo único que queda en Hijitus de ese personaje, que después de todo es de los menos trascendentes de todo el universo de Pi-P?o, que tiene otros riquésimos.
Yo lo entiendo, y me parece bien, encontrar una excusa para celebrar a algún personaje de García Ferr?. Pero no nos olvidemos de Pi-P?o.

Yo, hace a?os que sue?o con una edición al mejor estilo Fantagraphics de todos los episodios que salieron en Anteojito, que como vos deb?s recordar, aparecieron primero en Billiken (donde también aparecían Pelopincho y Cachirula, de Fola). En el primero, Pi-P?o es un linyera que viaja en un trencito de juguete y el ambiente es gauchesco. Creo que es a partir de la segunda aventura que aparecen Villa Leoncia y el entorno de western par?dico. Pero alguna vez el pollito, Calcul?n (que en Billiken se llamaba Formul?n, ahí tenés un nombre cambiado) y el caballo Ovidio se perdieron y nunca volvieron al pueblito del oeste.

Estoy exprimiendo mi única neurona flotante para recordar el entorno de las otras historias. Una tiene que ver con un circo, del que Calcul?n se vuelve estrella, otro es en una tierra prehist?rica y como ellos ayudan a civilizarla. En una anterior, que estuve recordando este domingo, aparece un prototipo de Oaky, creo que con el nombre de “Oakey” (sutil diferencia). Digo que lo recordaba porque enganché un dibujo animado del Petit Vampire de Joan Sfar en la tele en el que había una gallina mecánica gigante, igual que en esa historieta de Pi-P?o.

Algo bastante loco también, es que además de dejar atr?s a Villa Leoncia, lo mismo pasó con el caballo Ovidio, que encontré una yegua y un lugar donde vivir. No se si fueron dos las aventuras que siguieron, sin su protagonismo, o solamente una. Ufa, tendría que abrir la caja donde están las hojas que arranqué del Anteojito y fijarme bien. Es como dijo alguien, la materia de la que están hechos los sue?os, porque espero que contribuya a la edición de Pi-P?o que está haciendo falta en tu biblioteca.

Gracias por escribir.

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La imagen del medio me la chori? de Clar?n. Le cambi? un poco el color de porquería que tenía. La de arriba es de un dibujo animado antiquésimo que vend?an en por internet… ?Pertenece a un museo! (”Ud. también, Dr. Jones…!”)

CHE, ASI NO SE PUEDE

Me despierto hace un rato (son las 16:31 hs.) y encuentro un posteo horrible, blasfemo y repetido, una queja absurda acerca de una historieta que pasó de ser una institución del humor a un gran negocio que huele a queso francés.

Mejor hubiera hecho anunciando que Dani the O ahora también tiene weblog, para la fortuna de admiradores y acreedores de este singular y por que no plural (???) dibujante que es bien argentino, por más que la mafia de las papeleras insista en que nació en Tacuaremb?.

A Dani lo conocen de la Suélteme!, de la Barcelona, Comiqueando e incluso por haber participado creando personajes para el programa Pulgas en el Siete… jajaja! es que me acabo de dar cuenta lo del título!! Pulgas en el siete… Lo más triste es que lo digo en serio, recién me aviv?.*

Gracias a Dani por tener un lugar donde ubicarlo aparte del teléfono y a Podeti por pasar el dato.

Tante auguri, ya pueden brindar… hay nueces y un turr?n abierto que quedé de Navidad.

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* Aviso a los lectores españoles: el “siete” es en Argentina, una forma sútil de decirle al culo, de ahí la frase “Me caso el siete, preparate el ocho” (o algo por el estilo).

EX NIHILO NIHIL FIT

Acabo de leer el último Astérix y de confirmar todas aquellas cosas que sospech?bamos y que nos habían advertido al respecto: “Le Ciel lui tombre sur la t?te” es poco menos que un pastiche, que podía haber transcurrido en unas pocas páginas. Nuestro Félix Saborido podría haber imitado mucho mejor el estilo de Uderzo (él dibuj? la s?tira Lud?rix en la revista Feriado Nacional, poco antes de que Italo Luder perdiera las elecciones presidenciales contra Alfonsix, digo… Alfons?n). El equipo que asiste o complementa al autoproclamado único heredero de Astérix, parece que hubiera copiado de otros élbumes incluso algunos animalitos del bosque.

La trama, si se le puede llamar así, es una gran met?fora, pero uno nunca está seguro de qué. Esa mezcla de Rat?n Mickey y Pogo, y que en un auténtico pastiche hubiera sido Cheech Wizard, proviene de un planeta que es anagrama de Walt Disney, cuyo “gran sabio” lleva por nombre el anagrama de Bush. Sus clones voladores, vestidos con capa y “ropa interior larga” se enfrentan a los Nagma (no se si captaron ?se anagrama) en lo que parece ser la disputa entre el comic de superhéroes y el mang? con la bande dessin? en el medio. Es justamente esto lo que uno echa de menos en todas las páginas del élbum.

Algunas cosas horribles e incomprensibles: la cantidad de globos de pensamiento que usa Uderzo. Cuando Goscinny mostraba los pensamientos de alguien era para complotar o porque estaba amordazado. Acá están puestos casi como para disimular la falta de un argumento.

La actitud de Panor?mix, que maravillado ante la posibilidad de los supermanes clonados dice que va a trabajar en una poción que otorgue la facultad del vuelo. Claro, es que seguramente no recuerda que ya la invent?, entre dos menhirazos de El Combate de los Jefes.
Pero mucho peor es la facilidad con la que entrega la poción m?gica a los invasores, en una especie de equilibrio de la Guerra Fr?a.

Y los homenajes, a prueba de tontos, están consignados en notas al pie, o al final del élbum

Iba a decir que lo peor es que los Nagmas son retratados de la misma manera en que lo eran los japoneses en los comics norteamericanos durante la Segunda Guerra Mundial. Esos duendes orejones y amarilos (nada menos) que aparecían torturando a Bucky para que el Capit?n Am?rica lo rescatara…

Esa actitud tan racista dan ganas de usar el élbum para prender algunos autos en los suburbios de Par?s, pero sobre todo da tristeza por Uderzo, por la admiración que todavía siente uno por él.
Ya lo se, ya habíamos escrito algo parecido al respecto, pero leer ?sta “éltima” historia de Astérix te deja con muchas ganas de un verdadero pastiche, uno a cargo de gente que no se haya olvidad de qué se trata: de hacernos re?r.

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La ilustración, si no me equivoco, está a cargo del gran Andr? Franquin. El Papa (?) le dice al Cristo: “Tu no, Obélix, tu te ca?ste en las hostias cuando eras peque?o”. Queda bien cerrar el a?o con un chiste blasfemo.

VESCERE BRACIS MEIS

Navidad con regalos comiqueros: algo de Warren Ellis, algo de Garth Ennis. Hoy estuve un rato en la puerta de casa, exhibiendo un ejemplar de Transmetropolitan, mientras que los perros de los vecinos echados a mis pies me hacían parecer un Tarz?n de barrio (no por el f?sico, kreegah bundolo, sino por la fidelidad de esos canes, más buenos que Jad-bal-ja el Le?n Dorado).

Y no regalado, pero s? prestado es el libro Personas en Loop, de Diedrich Diederichsen un excelente libro de ensayos, tan divertido e inteligente que no se puede creer. En el ensayito que estoy leyendo, si mal no recuerdo el primero de ellos, el autor utiliza como ejemplo una historia de Carl Barks en la que Donald estudia de noche para poder realizar un misterioso y algo vergonzoso trabajo. Creo que no hay mención de Barks en el libro (en una nota al pie, o en el texto) pero no sería raro que a Diederichsen, proveniente de Alemania y quizás todo un “donaldista“, le parezca que no hace falta aclarar quien es Barks y quien el Pato Donald.

La mayor parte del libro habla sobre el “pop” en relación a Britney Spears, el Hip-hop, los documentales de vanguardia, la invención del tecno y las vacaciones como una fallida forma de escape cultural (pero seguro estoy diciendo cualquiera). O sea, mucho sobre másica.
Si sirve de dato o recomendación que alguien con menos de 10 compacts en la casa (o sea yo) pudo disfrutar como chancho de t?picos tales como Britney y la dicotomía puta/novia buena o Sinead O’ Connor y la religión, po’ fale, po’ m’alegro y espero que tambien lo disfruten si se lo compran.

Por último y volviendo al tema de regalar historietas, Portalcomic con la colaboración inestimable de Comics en Argentina organizaron hace rato una campa?a alentando justamente la idea de regalar historietas. Como no dije nada al respecto mientras que otra gente se hacía eco del slogan “Regal? diferente, regal? historietas” paso la información ahora.

S?, ahora. No me digan que hace falta que nazca el Mes?as o que Krishna cambie el avatar de su perfil para que a alguien se le ocurra regalar un comic. Cualquier momento es bueno. Compr? un Patoruzito ($ 2,50) y regal?selo a un chico (después de todo ese el esp?ritu del Comic Solidario*)

Como ver?n en el link, es una base de datos impresionante la que subieron a Portalcomic. Nadie tiene excusas ahora para no saber qué historieta regalar. O al menos ya no tiene tantas.

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*Gracias a Punto de Fuga, Montevideo 157, por ayudar a escoger el regalo que recib? el 24 a la medianoche… en realidad a las 23:00 hs. Es que la ansiedad fue más fuerte que la tradición.

ANDA, POBRE ANIMAL

Antes que nada, lo que escribí ayer, o antes de ayer, no me gustó nada de nada. Lo hice dormido, y hacerlo dormido no es la manera más apropiada de hacerlo. Me parecía una buena excusa para hablar de historietas como Kings in Disguise y Carne Argentina. Pero con la historia como la pintura, conviene tener cuidado cuando está demasiado fresca. Y además tratando de corregir todo mientras la computadora andaba para el tujes, se me piant? la palabra “reflección” como un involuntario juego de palabras en relación a lo que reflejaban las historietas mencionadas.

Como ya habrán adivinado por el título, sigo leyendo a el Tristram Shandy. Laurence Sterne se está ganando el lugar entre mis favoritos, justo entre Jonatahan Swift y Rabelais. Hacía rato que un libro no me arrancaba esas carcajadas que asustan a las mascotas e inquietan a los parientes. En el último cap?tulo que estaba leyendo una digresión (todo el libro es una enorme digresión muy bien planificada) llevaba a mencionar cierto novedoso carro a vela. Y para m?, un carro a vela es siempre el recuerdo de haber leído una historia de Tío Rico, Donald y los sobrinos buscando con carros semejantes el templo invisible de Zoroastro.

Algo que constantemente hace Sterne es jugar con la tipograf?a: si un personaje se santigua, le agrega una +, si comienza un documento, utiliza letra g?tica… un truco que he visto en historietas como On the Stage, Pogo y Astérix y que recuerdo que comentaba (si no me equivoco) Oscar Steinberg en un artículo muy breve sobre los globos de texto.

De Tristam Shandy, que pertenece al siglo 18 y no 16 como creo haber escrito por ahí hay una adaptación a historietas realizada por el pol?mico (pol?mico: el que emite opiniones contrario a la pol?tica estadounidense) caricaturista del Guardian Unlimited, Martin Rowson.
Rowson también adapt? el largo poema de T. S. Eliot The Wasteland (La Tierra Bald?a) en forma de una novela gr?fica de tem?tica detectivesca. Parece que la viuda de Eliot quedé horrorizada con el resultado. Con permiso…

HAW HAW HAW HAW HAW HAW HAW HAW HAW HAW
HAW HAW HAW HAW HAW HAW HAW HAW HAW HAW
HAW HAW HAW HAW HAW…

Siento que me crece la barba cuando me r?o al estilo Rasput?n.

No puedo dejar de mencionar que el Tristram Shandy* me remite a San Mart?n, su estad?a en Bélgica y la referencia a este libro que hace en las M?ximas para su hija. Me estoy yendo de tema, bien a la manera de Sterne, y la refencia sanmartiniana ya es muy conocida, pero me llam? la atención que la escena donde Tristam recuerda a su tío Toby dejando libre a la mosca que lo había torturado todo el d?a, es recomendada por el narrador a los educadores y a los padres.

Tres de la ma?ana y todavía despierto. Mejor escribir así que tratar de escribir dormido. Buenos d?as.

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*S?, resulta que es Tristram y no Tristam… creo que lo último es un habitual “galleguismo” del traductor de la edición que tengo o un problema mío para pronunciarlo.

EFEMÉRIDES

Me acuerdo que yo fu? a Capital uno o dos días después. Todavía había baldosas desprendidas, y piedras. No quedaba un solo tacho de basura, como mucho la parte superior, lo que los convert?a en tachos fantasmas: vos tirabas algo por la boca del tacho e iba a parar al mismo suelo. Recuerdo que compré algunos regalos navide?os en el Musimundo que había visto saquear por la tele (me quedaban unos pocos pesos del nefasto reich menemista. Poco después esos pesos iban a valer menos que los billetes confederados que había heredado La Familia Ingalls).

Porque de repente estabamos revisando la historia de la depresión norteamericana: el crack del 29, las hoovervilles, el mundo que yo había estudiado tan bien a través de los seis números de Kings in Disguise (escritos por James Vance y dibujados por Dan Burr) que publicara Kitchen Sink. Recuerdo esa página que me había asombrado tanto, en la que los obreros yanquis se toman de las manos y marchan hacia la planta Ford cantando nada menos que La Internacional. All? no solo estaban la miseria y la violencia que todavía nos rodea, también estaba el buen corazón que recordamos tener de vez en cuando.

De cierto os digo que el desastre argentino aún era comparable a otra historieta. Aquella en la que Gotham City queda aislada del resto de Estados Unidos y tiene que arregl?rselas como puede. Nosotros también, como en Batman: No Man’s Land teníamos que sobrevivir con una economía basada en el canje y con huertas comunitarias, que no llevaban a cabo personajes tan pintorescos como el Ping?ino (inserte su chiste aqué) o Poison Ivy. Se hablaba de repartir la Argentina en territorios. Pronto ibamos a ser un país dividido en feudos. Como si no lo hubieramos sido siempre.

No s? que pasó con las huertas comunitarias, pero s? que hace poco la carne aument? de precio. Mal momento eleg? para dejar el vegetarianismo.

Buen momento en cambio para recordar que existe una antolog?a gr?fica (el t?rmino lo acu?? yo, pero nadie lo nota nunca) llamada justamente Carne Argentina y que trae siete relatos relacionados con la represión de aquél 20 de diciembre de 2001, con los saqueos, los negociados de éltima hora, con los obreros del supermercado, con la paranoia, incluso.

Es un libro con una historia rara, porque primero se publicó por la editorial Undercomic, de Espa?a que envi? ejemplares a sus autores. Ejemplares que creo, nunca salieron del dep?sito donde los encanut? la Aduana. Cambiar el mundo a través del arte, es dif?cil, qué quieren.
A los autores, el colectivo underground llamado La Productora, les convenía hacer una edición nueva antes que pagar el monto de délares que exig?a la Aduana privatizada por el paquete, precio que aumentaba progresivamente. Finalmente una nueva edición (argentina) apareció har? poco más de un a?o. Es una de las buenas opciones para regalar esta Navidad.

No me gustan las efem?rides. Esta pretend?a ser una reflección acerca de momentos cr?ticos que se vuelven fundacionales, como sucede en historietas como Akira o El Eternauta . Un reflejo de los reflejos que en aquél momento yo trataba de encontrar en la historieta. Como ese número de Promethea que llegó medio de casualidad y cuya tapa traía algo que estaba inspirado en Van Gogh pero que parecía una bandera argentina.

Buscando ahora cuál era averiguo que se trataba del número 19… y lo más loco es que se llamaba Fatherland. O sea, Tierra de los Padres, o lo que nosotros llamar?amos Madre Patria.

Con esa rima me voy, porque tengo sue?o y hace calor y todo eso.

“HOUSTON, ESTE EMPAREDADO NO ES EL MÍO”

Hay una carrera que consiste en acercarse a un micrófono y decir “1, 2, 3, probando”, ensayo de micr?fono que puede cambiarse muy ventajosamente por “xny556, aqué Chub, responda!” pero no todo el mundo creci? viendo la serie “Centinelas del bosque“, sintiendo que las ma?anas fr?as del Gran Buenos Aires eran tan inh?spitas como las del Canad?.

Bueno, yo, como ese tipo que se acerca al micr?fono, paso por mi propio blog a horas que los vecinos deber?an reconocer como indecentes para tener la másica a ese volumen, e intento comprobar si esto todavía funciona. “Esto” en primer lugar, es la computadora que voy a terminar de pagar en 2008. En segundo lugar se trata de mi conexión a internet y de esta página que la encontré medio mormosa, pero creo que la arregl?.

Si más tarde sigue funcionando, escribir? algo sobre ese comic book en prosa del siglo 16 llamado Vida y Opiniones de Tristam Shandy, que he sumado a mi lista de lecturas y que según s? tiene una muy extraía adaptación al comic. Como sucede con Casanova, se viene una adaptación cinematogr?fica de este libro tan raro y divertido de Lawrence Sterne, que fuera citado por el Gral. San Mart?n, nada menos. Digo (porque alguien lo decía antes que yo) que se trataba de un comic-book, porque es una historia con continuas digresiones, que podría seguir indefinidamente.

Pero esto es tema de otro posteo, veamos qué pasa con este.
Si estamos online es en parte a la suerte, a la casualidad y a la inestimable ayuda de la amiga Ale, de Mundoniamh, que nos mand? algunas herramientas que nos vinieron muy bien.

Con permiso, le voy a tirar piedras a los vecinos.

ELLA ES BATMAN

No, no se trata de ninguna noticia sobre ninguna historia alternativa de Batman. Resulta que éltimamente estoy viendo algunas series en las que actua Peter Coyote, muy buen actor que algunos habremos conocido como “Llaves” en “ET- El Extraterrestre“. Coyote parece que estuviera haciendose la casita al mejor estilo Petrocelli, porque trabaja de vicepresidente en Commander in Chief (como actor invitado), de agente del gobierno en Los 4.400 (también invitado) y como jefe del equipo de agentes del FBI de The Inside.

Las tres me gustan mucho. Commander in Chief es la que yo decía que se parece al Give me Liberty, de Frank Miller y Dave Gibbons.

Los 4.400 está siempre muy bien resuelta, y como viejo trekkie, creo que es la serie que merecer?a haber llevado el nombre de Gene Roddenberry, porque acierta ahí donde Enterprise y Andr?meda fallan estrepitosamente. Ojo, hablo del esp?ritu de ciencia-ficción que campeaba ya en la Star Trek original, no es que en esta serie haya naves espaciales, pero s? una sociedad afectada por fenómenos extraños.

Pero quiero hablar de The Inside y de por qué ella es Batman. Ella es la verdadera protagonista de la serie. Es una agente del FBI que a los 10 a?os fue raptada y tenida en cautiverio durante meses hasta que pudo liberarse y escapar. Fue un caso conocido (dentro de la ficción de la serie) e incluso hicieron una película sobre ella. Ahora usa otro nombre y es la pieza clave para entender ciertos casos, desde el punto de vista de la v?ctima o de quien perpetra el delito. La serie trabaja dando giros sobre ideas preconcebidas y prejuicios, aunque también cae en uno que otro (no deja de ser parte del nuevo género paranoico de Estados Unidos).

Ayer estuve viendo un cap?tulo en el que este personaje finge ser alguien con tendencias suicidas (con ganas de morirse, bah!). Y se transforma increóblemente durante algunos minutos para volver a vestir luego la máscara de su nueva personalidad. Hasta este cap?tulo apenas dos personas del equipo sabían de su pasado.

Aparte de llamarme la atención de que elija apellidarse Locke, como el fil?sofo y como el personaje de Lost, y más allá de que tengo la sospecha de que se trata de la hermana perdida de Fox Mulder, no dejo de verla como si fuera Batman.

Como a Batman, le ocurri? algo tremendo cuando era preadolescente, que cambi? su psiquis. Eligi? no ser d?bil, superar el trauma y dejar su anterior “persona” para adoptar otra. Así como Bruce Wayne muri? con sus padres para convertirse en Batman, la niña Becky George quedé sepultada (y uno imagina que latente) muy en lo profundo de la agente especial Rebecca Locke (encarnada por la hermos?sima actriz Rachel Nichols)

Otro detalle que me hace pensar en Batman es su relación con el resto del equipo de la serie. Es exactamente como la que tiene Batman con la Liga de la Justicia. Trabaja por su cuenta, tiene secretos e incluso es capaz de desviar a alguien de una pista para intervenir a su manera. Tambión en este cap?tulo hay un leve cambio en esa relación. Ya sabemos de esa man?a de arruinar buenos programas con alguna que otra moraleja. En este caso conf?o que las cosas se pongan un poquito peor, y que la nueva camarader?a no sea impedimento para que el murciélago interno de esta mina se imponga.

�Qué raro, no? Cuando los superhéroes protagonizan policiales, las series policiales se parecen a las historietas de superhéroes. Qué suerte que me acord? de esto y no escribí un largo brulote acerca de Smallvile, serie en la que Metrópolis parece figurar en pleno centro de Kansas.

SALAMIN CON PATAS



¿Qué hacás, salamín con patasí Eso vengo pensando desde que leí Cocco Bill, en un número de Il Giornalino que data del siglo pasado (1986). Lo compré porque siempre admir? a Benito Jacovitti aunque he podido ver tan poco material suyo. Salvo algun fragmento y una vieja historieta de Tom Ficcanaso que no deja adivinar para nada su estilo posterior, no tenía nada en casa.

La revista trae una aventura completa de Cocco Bill, un vaquero malhumorado e invencible que pide te de camomila en el saloon y es tan r?pido con las pistolas como Lucky Luke o Chicle Bang, un personaje de Eduardo Ferro para la revista Meteoro al que este cowboy me recuerda muchísimo. ?Y a qué venía lo de salam?n con patasí A que los escenarios de Jacovitti suelen estar poblados por embutidos diversos con o sin patas, pescados fuera del agua y extraías serpientes a veces sostenidas por una mano que surge de macetas b?pedas. Es una locura que me recuerda mucho a la de Battaglia en Don Pascual o a las historias de Shigeri Shugiura.

Tambien compré ese ejemplar de Il Giornalino porque traía tres páginas de un personaje que conoc? cuando compraba la revista Zipi y Zape. En aquél momento yo sabía poco y nada de historieta española pero bastante de personajes de la escuela franco-belga. Y en las páginas de Zipi y Zape aparecían Los Pitufos. Así conoc? la maestr?a de españoles como Escobar, Manuel Vazquez y F. Iba?ez. Y así descubrí una historieta llamada Pinky, una funny animal dibujada por Massimo Mattioli , que me sigue divirtiendo muchísimo. Mattioli es un pionero en esto de exagerar la violencia del dibujo animado al estilo Tom & Jerry con Squeak the Mouse. No pueden ser Los Simpsons los primeros en todo.

Además del salam?n con patas acude a mi mente la expresión “tonto de capirote” ya que también me compré un ejemplar usado (me da un poco de culpa, porque creo que lo siguen vendiendo en el Museo de la Caricatura) del fabuloso libro de Siulnas, Aquellos Personajes de Historietas (1912-1959).

Y acá tenemos otro adelantado, porque además de textos e ilustraciones, el libro ofrece un recorrido a través de escenas claves de cada historieta. Así como har?a Scott McCloud tiempo después, Siulnas se mete como personaje dentro de cada tira para comentar el car?cter y el origen de cada una. Pero todavía quiero asimilarlo y comentarlo mejor.

Capaz que me compro un ejemplar nuevito de los que quedaban en el Museo. Si alguno me gana de mano y se lleva alguno no me enojo.

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