LO TIRA A UN DESPEÑADERO… O ALGO ASI
(…) Escribí historietas durante tres o cuatro años, cada vez con mayor pericia y éxito. Eran días maravillosos para un novato. Las posibilidades se estababan expandiendo, había una gran demanda de guiones, uno podía escribir tres o cuatro por semana y experimentar mientras aprendía el oficio.
Los guiones eran generalmente una rara combinación de ciencia ficción con historias de pistoleros. Para dar una idea de cómo eran, he aquí una típica conferencia telefónica con un jefe de redacción a quien llamaré Chuck Migg, acerca de una historieta que llamaré “Capitán Héroe”. Naturalmente ambos nombres son ficticios. El diálogo no.
–Escucha -dice Migg-, te llamé porque hay que hacer algo con Capitán Héroe.
–¿Cuál es tu problema?
–Cerramos la revista la semana entrante y nos faltan trece páginas. O sea un guión entero. Tenemos que inventar uno ahora mismo.
–¿Algo especial? (Leer completo)
Comentarios(2)




