BANDA DIBUJADA EN LA ALIANZA FRANCESA
Gacetilla: EXPOSICIÓN DE HISTORIETAS.
“El Fascinante Mundo de la Historieta: Banda Dibujada en la Alianza Francesa”
Inauguración y taller gratuito para toda la familia: el 11 de Agosto.
Duración de la muestra: del 11 al 31 de Agosto de 2007.
Sector “BD/Historieta”, Mediateca Alianza Francesa (Av. Córdoba 946, Cap.Fed.).
La muestra es parte del evento “PUERTAS ABIERTAS 07, IMÁGENES DEL TIEMPO” realizado por Alianza Francesa, Asociación Dante Alighieri, Goethe Institut e ICANA.
Habrá transporte gratuito entre las sedes.
Sobre la muestra de Banda Dibujada:
“El Fascinante Mundo de la Historieta” es una serie didáctica ideada por el grupo organizador de Banda Dibujada, un movimiento para la difusión de la historieta para niños y jóvenes. El objetivo es que el docente (Leer completo)
Algunos años antes de que Héctor Germán Oesterheld comenzara a contar historias donde la guerra era el villano y todos los hombres sus víctimas, la EC Comics de William Gaines lanzaba Frontline Combat, un comic book que bajo la dirección de Harvey Kurtzman presentaba historietas de guerra de todas las épocas. No olvidemos que la editorial que se hizo famosa por las historias de terror de
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Hace unos días, por segunda vez en una semana, yo le repetía a unos amigos, el sueño que había tenido. Soñé que volvía a los quioscos la revista “Larguirucho”. No, no la última encarnación de la que sigo renegando después de tanto tiempo, ese intento descarado de convertir a Larguirucho en un segundo
–¿Así que fuiste a ver la película de Los Simpsons?
Hoy es jueves y como todos los jueves un tal Gregorio Efímovich sube al blog “
Ayer a la tarde murió Roberto Fontanarrosa. Al menos creo que fue a la tarde; de repente Google empezaba a acumular la noticia proveniente de distintos diarios, TN Noticias tenía la palabra URGENTE titilando sobre la pantalla, donde se veía material de archivo donde “el Negro” hablaba sobre el lenguaje o el futbol y humoristas como Daniel Aráoz o Marcos Mundstock daban testimonio de su admiración.
Con sensación de culpa, entró a la habitación. La vieja radio Motorola se hallaba en el estante que recordaba. Era enorme, pesada, y al sostenerla contra su pecho, casi se le cae. En la tapa de atrás, se leía la advertencia: “Peligro. No abrir”. Sin embargo, ella sabía que, si no estaba enchufada, no corría riesgos. Con la lengua entre los labios, sacó los tornillos y contempló el interior. Tal como lo sospechaba, no había orquestas ni locutores en miniatura que vivieran su minúscula existencia anticipándose al momento en que el interruptor fuera llevado a la posición de encendido. En cambio, había hermosos tubos de vidrio que en cierto modo se parecían a las iglesias de Moscú que ella había visto en la ilustración de un libro. Las puntas que tenían en la base 





