LA SOMBRA DE LA SOMBRA
PARA LOS QUE LLEGARON TARDE: todo comenzó con un programa de radio en el que se leían los cuentos de una revista pulp de la editorial Street & Smith. En ese programa un locutor inventa un personaje tenebroso para presentarlos, así como en los años cincuenta los comics de la EC tendrían al Guardián de la Cripta o a la Vieja Bruja, o la televisión de unos años después programaría viejas películas de horror que presentaba algún actor disfrazado de monstruo o de vampiro.
Ese personaje que presentaba los cuentos policiales tenía una risa de ultratumba y un par de latiguillos, uno de los cuales acerca de que “el crimen no paga” sigue siendo popular. El locutor lo llamó The Shadow (La Sombra).
Pronto, en la editorial Street & Smith descubrieron que el público iba a los kioscos y pedía la revista de La Sombra!. De inmediato el editor Joe Nanovic (cuento de memoria, pero creo que se trataba de él) se comisionó la creación de la revista. Nanovic, que había dejado su educación cuando estaba en secundario porque amaba el mundo de las “dime novels”, propuso utilizar un viejo guión nunca utilizado de Nick Carter, un viejo y alguna vez exitoso personaje de la editorial. Pero Walter Gibson, que firmaría sus novelas con el seudónimo de Maxwell Grant, buscó inspiración en otras fuentes.
Su novela comenzaba con un hombre a punto de suicidarse, Harry Vincent. La Sombra lo rescataba de la muerte, le ofrecía una vida nueva pero exigía lealtad. Así se nos introducía al mundo del misterioso personaje y sus agentes. La Sombra tenía muchos, por todo el mundo pero quizás entonces ni siquiera Walter Gibson sabía tanto. Con The Shadow comenzó la era de la revista pulp con un personaje titular. Habían aparecido muchos en distintas revistas que aún hoy son famosos: Tarzan, el Zorro, Conan… pero ninguno de ellos tenía una revista con su nombre.
La revista de The Shadow, cada número con una novela completa en su interior más algunos cuentos y artículos (por ejemplo sobre criptografía) pasó de la frecuencia cuatrimestral a la mensual y a mediados de los años 30 era QUINCENAL! Gibson contaba que escribiendo continuamente las aventuras de la Sombra, soñaba con el personaje, y se le iban ocurriendo nuevos argumentos a medida que terminaba las novelas. A veces, las remataba en cuatro días. Eso sí, tenía que dejar de escribir durante un par de días para reponerse, porque de tanto pegarle a la Underwood, solían sangrarle los dedos.
En 1933 la editorial lanza un personaje pensado para ser tan exitoso en el género de aventuras como lo era La Sombra en las historias de misterio: Doc Savage.
Ese mismo año, Popular Publications (si no le estoy pifiando al nombre exacto) publica The Spider, una copia confesa de The Shadow. En las dos primeras historias “El Araña”, como se lo conoció acá en las ediciones de Editorial Tor, es un tipo cuya doble identidad usa capa y sombrero de ala ancha. Pero pronto, gracias a que Norvell Page (con el seudónimo Grant Stockbridge) reemplazara a R.T.M. Scott, el personaje adoptó la peluca de pelo blanco y largo, los colmillos de celuloide y la joroba. Además la acción comenzó a ser frenética.
A mí me gusta definir la serie de The Spider como “The Shadow escrita por Tex Avery“. Una de las aventuras comienza así: Richard Wentworth (el alter ego del Araña) y su eterna prometida Minn.., Oliv… perdó, Nita Van Sloan salen de un club nocturno. Es noche cerrada y Wentworth ilumina con los faroles de su auto, pero no ve lo que ve Nita por un segundo (”Oh, Dick!” ). Un camión jaula, semejante a los de la perrera (¿cómo se dice perrera en castellano, che?) acaba de dar vuelta a la esquina. Asomados al alambre tejido de las puertas traseras un montón de rostros humanos, desesperados. Enseguida comienza la caza del camión y lo que sigue es muerte, hordas de mongoles enloquecidos, trampas mortales, plagas, humillación de la alta sociedad neoyorquina, más muerte…
… y una pausa para que The Spider marque la figura de una araña sobre las frente de los malhechores que acaba de matar mientras la sirena de la policía (que con justa razón lo considera un criminal) suena cada vez más cerca.
Tim Truman, que junto con Quique Alcatena hizo algunas adaptaciones a comic muy particulares de The Spider, decía en un reportaje que para él la diferencia entre La Sombra y El Araña es que La Sombra se ríe para congelar de horror a los delincuentes, mientras que El Araña, que también tiene esa característica se ríe porque está loco, y está disfrutando esa locura. Antes The Punisher, antes de The Batman, The Spider fue el primero en creer que tenía un destino manifiesto, que tenía una vendetta personal contra el crimen que no iba a terminar de pagarse jamás.
Poco sobre comic acá? Bueno es la categoría “Pulp y Comics”. Quería escribir sobre la versión de The Shadow de Mike Kaluta y otras y sobre The Spider en la visión de Tim Truman y Quique Alcatena. Y tenía que explicar demasiado, que es el problema de hablar sobre dos fenómenos populares tan enormes como lo es el de la historieta y como lo fue el del pulp.
Recuerden que: La semilla del crimen no engendra frutos! ¡El crimen no paga!
HAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHA
HAHAHAHAHHAHAHAHAHAHHAHHAHAHAHAHA
COF… cof! agh, ahora me pica la garganta…






fascinante che! cuando hablas de algunos detalles de las historias, me pregunto cuanto influyo la “realidad” de ese epoca, teniendo en cuenta los imaginarios sociales y blabla
bye
en http://thequestionjcr.blogspot.com/ subieron algo de los dibujitos de THE SHADOW que no puedo ver por que instale el fucking quick time
Un dato mas, no olvidemos que Tobi de la Pequeña Lulú, cuando hacía de detective se hacía llamar “La araña”, porque, como él mismo decía “atrapa a los malhechores en su tela”!!!
Qué pasa, viejo? Nos dormimos en los laureles que no actualizamos el blog? Más pila, che, tus fieles fans estamos pendientes!!! Abrazo…
Me encanta tu blog, trato de visitarlo con frecuencia, aunque supongo que pasa como con muchos, que nadie deja un comentario, pero creeme que te leo con frecuencia.
Sigue adelante por favor.
Hola…
Alguien tiene los libros de La Sombra de Maxwell Grant, son como 283 libros, en formato electrónico (PDF, DOC, RTF, TXT.
Agradecería bastante su ayuda.
Saludos y Provecho Literario.